LEJOS DE LOS CIRCUITOS turísticos tradicionales es posible conocer una Tenerife distinta, única. Al noroeste de la isla existe un rincón de singular belleza, un lugar privilegiado que aguarda al visitante para descubrirle sus innumerables atractivos. Se trata de la comarca de la Isla Baja, integrada por los municipios de Buenavista, Garachico, Los Silos y El Tanque. Un clima primaveral y un entorno natural con paisajes deslumbrantes permiten disfrutar de unas vacaciones distintas. Trekking, parapente, cicloturismo, buceo, surf, pesca, golf, son algunas de las múltiples actividades deportivas que se pueden practicar en el tiempo de ocio. Los pueblos de la Isla Baja ofrecen una arquitectura admirable a ojos del viajero, además de una rica y variada artesanía, entre la que destacan bastones, aperos de madera, cuchillos de hueso y cestería. La gastronomía, basada en los pescados y mariscos, los vinos de la tierra y la repostería, es otro de los muchos alicientes que propone la comarca tinerfeña. BUENAVISTA Y GARACHICO Municipio eminentemente agrícola, fiel a sus tradiciones, Buenavista del Norte debe su nombre a los conquistadores de la Corona de Castilla, que se vieron deslumbrados, allá por el año 1513, por la belleza de esta tierra. Calles llenas de encanto, de clara herencia andaluza, una costa plagada de sugerentes y tranquilas calas, y una oferta de ocio respetuosa con la naturaleza son algunas de sus magníficas credenciales. Con unos 5.700 habitantes, Buenavista destaca por la artesanía en hueso, madera, caña y paja. La iglesia de Nuestra Señora de Los Remedios, del siglo XVI, el Viejo Granero, la ermita de San Sebastián y la Casa de la Fuente son los principales lugares de interés turístico. El Parque Rural de Teno es una de los espacios naturales más espectaculares de la isla. Cerca del 70% se asienta en el municipio de Buenavista. Teno es una de las paleoislas de Tenerife surgida de las primeras erupciones volcánicas que hicieron emerger a la mayor de las Islas Canarias. La gran riqueza de su fauna ha merecido que la Unión Europea la haya declarado zona de especial protección para las aves. Teno Alto, Carrizales, Masca, El Palmar, Las Portelas y Las Lagunetas son lugares de obligada visita. Garachico, fundada por el banquero genovés Cristóbal de Ponte en 1496, es un lugar de belleza irresistible y sorprenden te tranquilidad. Medalla de Oro de las Bellas Artes, sus calles y plazas conforman un gran museo arquitectónico al aire libre y muestran todo el carácter de un pueblo amante de las artes. Garachico fue el principal puerto de Tenerife hasta 1706, cuando una gigantesca erupción volcánica lo sepultó bajo lava. Hoy, el municipio -cuenta con 6.000 habitantes- presume de su brillante pasado y ofrece un sinfín de interesantes enclaves para visitar. Desde el Guincho a la Caleta de Interián, la costa es un continuo de calas abrigadas por lavas calcinadas y arenas volcánicas de original aspecto. Otros puntos de interés son la parroquia de Santa Ana -edificada en el siglo XVI-, los conventos de San Francisco y Santo Domingo, el castillo de San Miguel, la casa palacio de los Condes de La Gomera, la del Marqués de la Quinta Roja y El Lamero. LOS SILOS Y EL TANQUE Fundado por el portugués Gonzalo Yanes en el antiguo territorio prehispánico de Daute, en pleno corazón de la Isla Baja, Los Silos -5.300 habitantes- debe su nombre a la importante actividad agrícola desarrollada desde el siglo XVII, cuando el municipio abastecía de trigo a buena parte del territorio insular. El entorno natural, rodeado de una vegetación exhuberante, es uno de los principales atractivos de Los Silos. El Monte del Agua y Pasos, y los senderos de Cuevas Negras, Las Moradas y Talavera, junto a las playas y las piscinas naturales del litoral, brillan con luz propia. Otras visitas ineludibles son las de la iglesia de Nuestra Señora de la Luz, la cual guarda el Cristo de la Misericordia, del siglo XVII, una de las joyas de la escultura canaria; el convento de San Sebastián, la Casilla de Telégrafos, el Ingenio Azucarero, los hornos de cal y algunos vestigios de la arquitectura modernista. En el extremo más occidental de la isla, El Tanque -3.247 habitantes aproximadamente- disfruta de una situación privilegiada que lo convierte en el balcón de este hermoso rincón de Tenerife. La población se distribuye en cinco núcleos: el Tanque Alto, el Tanque Bajo, Ruigómez, Erjos y San José de los Llanos. El Tanque es uno de los municipios del archipiélago con más suelo protegido. Espectacular por sus paisajes es el camino hacia el puerto de Erjos, a cuyo pie existe una zona boscosa sobre casas de labor y vetustos lugares. Mención especial merecen el mirador natural de los Lavaderos de la Atalaya, sobre los acantilados de La Culata, la Casa de la Albóndiga y la parroquia de San Antonio de Padua.