INTENTÉMOSLO sin tropezar: supercalifragilísticoespialidoso.

Lo hemos canturreado todos en alguna ocasión, haciendo ostentación de nuestra verborrea y habilidad trabalengüística. Ahora la palabrota se repite unas cuantas veces al día en el teatro Prince Edward de Londres, donde ha sido reestrenado el musical Poppins, basado en el mítico personaje cinematográfico.

El espectáculo se representa en el barrio de West End de la ciudad, donde se concentra el mayor número de musicales de la capital británica. En sus calles, algunos hombres anuncio predican los mejores títulos. Quizás ese reclamo contribuya a los exitosos resultados del sector. Sólo en 2004, unos doce millones de espectadores optaron por los musicales, lo que supuso unos ingresos de casi 500 millones de euros. El turismo es decisivo para este récord de taquillas, dado el nivel adquisitivo medio alto de los recién llegados a la ciudad. Luego, tras el regreso a los países de origen, funciona el boca a boca con mayor eficacia que cualquier campaña publicitaria. La majestuosidad de estos espectáculos, su elevado nivel artístico y técnico, se venden solos.

COMPLETA CARTELERA

Blood Brothers, Chicago, Chitty Chitty Bang Bang, Fame, Jail House Rock, Jerry Springer, Phantom of the Opera, The Rat Pack, Reduced Shakespeare, Saturday Night Fever, Stomp, We will rock you, Woman in Black, Mamma Mia, Lion King… Son algunos de los títulos que se encuentran en cartelera en la actualidad. Las salas cuelgan el cartel de completo con mucho tiempo de antelación. Por eso, si se está planeando un viaje a Londres y se pretende asistir a uno de estos espectáculos, lo mejor es comprar las entradas con antelación, contactando con el teatro en el que se representa la función deseada o a través de alguna agencia exclusiva, como Discover the World Marketing Spain (teléfono 93.217.91.42).

Sólo así puede uno asegurarse la butaca en los shows más famosos, como es el caso de Les Miserábles. El que es el musical más popular del mundo se escenifica en el Queens Theatre, según la espectacular producción de Cameron Mackintosh. Cualquier explicación se queda corta. Lo mejor es verlo en directo.

TEXTO ALBERTO GONZÁLEZ