TIERRA DE TRANSICIÓN entre el Ebro y los agrestes montes vascos que llegan hasta el Cantábrico, Álava esconde encantos y emociones en su paisaje. El territorio más desconocido del País Vasco es un remanso de paz, que ofrece interesantes alternativas en la naturaleza, la arquitectura, la gastronomía y el ambiente amable de Vitoria-Gasteiz. La oferta de espacios naturales es un gran activo que Álava completa con una buena red de establecimientos de turismo rural desperdigados por cuatro parques naturales. El más popular es el que rodea a uno de los montes más mágicos y con más leyendas del País Vasco, el Gorbea. El parque acoge una importante colonia de ciervos y jabalís que puebla entre cientos de senderos que discurren por cristalinos ríos, manantiales, neveros, simas y cuevas. En el sur, reclama la atención el parque natural de Izki, la mayor reserva europea de robles y la mayor concentración de abedules que, con el bello desfiladero entre Corres y Bujanda, hace más pintoresco un paisaje poblado de nutrias, buitres y jabalís. Además, ofrece la posibilidad de practicar el golf en un marco incomparable. Otro de los puntos que merece interés y que ofrece muy buenas ofertas de paseo es, en el oeste, el parque natural de Valderejo, con variados itinerarios entre pozas y cascadas. La oferta natural es completada con una iniciativa reconocida en Europa, el anillo verde de Vitoria. Un perímetro medioambiental que rodea a la capital alavesa y que esconde humedales que sostienen un espectacular ecosistema, así como extensos robledales y pasillos verdes que ofrecen maravillosos paseos.

FOCO CULTURAL

El territorio alavés contiene magníficas huellas de la civilización romana, como la calzada de San Adrián o la ciudad de Iruña-Veleia, y joyas del románico como el santuario de Estíbaliz y la basílica de Armentia, a las afueras de la capital. De esta época, del gótico y de más recientes tiempos datan espectaculares torres, palacios y murallas esparcidas por los pueblos de Álava. Un excepcional patrimonio que hace obligado el paso por el casco medieval de Vitoria-Gasteiz, que esconde uno de los tesoros turísticos más importantes de Álava, la catedral de Santa María. La visita a sus obras de restauración supone un apasionante recorrido por el pasado que incluye el casco medieval en el que se incardina. Constituye una oportunidad única para contemplar en directo los trabajos arqueológicos y de restauración de un templo gótico del siglo XIII. Las obras de restauración de la vieja catedral vitoriana se han convertido en un verdadero foco cultural para la ciudad que atrae a importantes artistas y escritores. El otro punto de referencia cultural se apoya en el arte contemporáneo: el museo Artium, que acoge una de las exposiciones de arte contemporáneo vasco y nacional más importantes de España, con obras de Picasso, Miró, Tàpies, Chillida, Oteiza, Barceló o Badiola. Junto a este centro, Vitoria-Gasteiz cuenta con otros siete museos de los que destacan el de Bellas Artes, dedicado al arte español de los siglos XVIII y XIX y de costumbrismo vasco, el de arte sacro o los de arqueología y de naipes.

RUTAS DEL VINO

La Rioja alavesa cuenta con 12.000 hectáreas de viñedos. Sus vinos –elaborados dentro del marco de la DO Rioja– gozan de un merecido prestigio internacional. Las bodegas de la zona ya han dado importantes pasos de acercamiento al sector turístico. Una de las que está apostando fuerte por el turismo del vino es la bodega del Marqués de Riscal, el impactante edificio diseñado por el prestigioso arquitecto Frank Gehry, revestido de titanio y acero inoxidable. Esta catedral del vino dispone de 2.000 metros cuadrados de superficie, que incluye un hotel, varios restaurantes, salas de conferencias, una tienda e incluso un wine-spa (balneario de vino). La región recibe unos 60.000 turistas al año. Una cifra que se incrementará con las llamadas Rutas del Vino.