¿A QUIÉN NO le gustaría salir el viernes de la oficina y amanecer al día siguiente en París, en Zúrich o en Milán? Despertarse con los primeros rayos de sol y desayunar huevos revueltos antes de subir a la Torre Eiffel, deslizarse con esquís por los Alpes o emprender una jornada de shopping por la capital de la moda italiana. No es ninguna utopía. Solo hay que redescubrir el tren. Con el boom de los vuelos low cost se ha perdido el glamur, la emoción, el traqueteo en el cuerpo.

Los grandes viajeros lo saben: un viaje empieza mucho antes de llegar al destino. Y Elipsos Trenhotel, uno de los trenes nocturnos internacionales mejor dotados de Europa, está pensado para disfrutar al máximo del trayecto. Para sentir el viaje. Elipsos Trenhotel seduce al viajero por su confort y la posibilidad de dormir como en un verdadero hotel, con todos los elementos de confort. Para despertarse al día siguiente, como nuevo, en otro país.

+ Comodidad

El servicio de Gran Clase, el más completo, incluye ducha en la misma cabina

Un viaje en este auténtico hotel rodante puede convertirse en un magnífico regalo de Navidades. Desde la estación de França salen tres Elipsos distintos: el Joan Miró (a diario entre Barcelona y París), el Pau Casals (Barcelona- Zúrich, martes, jueves y domingo) y el Salvador Dalí (Barcelona- Milán, martes, jueves y domingo). Desde Madrid sale el Francisco de Goya, que también se dirige a París y, como el Joan Miró, tiene parada en el Valle del Loira. ¿Por qué no darse el gusto de sorprender a la pareja con dos billetes a cualquiera de estos destinos y pasar un fin de semana diferente?

El servicio de Gran Clase es la mejor opción para una escapada romántica. Ofrece una copa de bienvenida e incluye una cena gurmet en el restaurante, un desayuno cinco estrellas y una cabina dotada con todo lujo de detalles, incluso ducha. Es realmente un lujo despertarse por la mañana y untar mermelada de fresa en las tostadas mientras por la ventanilla se contempla cómo amanece en París, Zúrich o Milán.

La vuelta, además, se hace menos dolorosa. El hecho de viajar de noche en el tren ayuda a digerir mejor el viaje, a ponerle el broche de oro. No es lo mismo llegar cansados un domingo por la noche a casa pensando en que al día siguiente hay que madrugar para ir a trabajar, que disfrutar esas horas, levantarse fresco, desayunar mientras amanece en Barcelona, y dirigirse directamente a la oficina con la sensación de haber vivido una experiencia única y diferente.

En pareja, en familia o con amigos.

Viajar en clase preferente también es una buena opción para una escapada romántica. Ahora, además, hay una oferta para parejas del 35% de descuento. Si viaja en familia o con amigos, el servicio en Clase Turista ofrece una confortable y divertida cabina de cuatro camas dotadas de todos los elementos necesarios para asegurar la comodidad y la seguridad. Y como opciones hay para todos, también existe la posibilidad de elegir butacas superreclinables, similares a una clase business de avión.

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