DE COPA A COPA y sigo porque me toca. En un alarde de imaginación, La Selva de la Aventura bien podría asemejarse al popular juego de la oca. En el tablero, los jugadores mueven sus fichas por un trepidante recorrido sorteando pruebas y trampas para llegar a la meta. En el parque del Coll de Revell (Arbúcies) son los intrépidos aventureros los que, sin la ayuda de los dados, deben salvar con éxito los múltiples retos que proponen sendos circuitos que discurren por las copas de los árboles. La diferencia es que aquí no hay pozo ni cárcel que detengan el paso, ni calavera que devuelva a la salida. Aquí lo bueno es que juegan y ganan todos. Grandes y pequeños. Se trabaja en equipo y se superan las dificultades del camino con la ayuda del grupo. Eso sí, como en el juego de la oca, la diversión y el entretenimiento están asegurados.

Tirolinas, puentes colgantes, lianas… La Selva de la Aventura podría ser el próximo decorado del nuevo filme de Tarzán. Al menos reúne todo lo necesario para vivir sensaciones muy parecidas a las experimentadas por el rey de los monos. Todo sucede en las alturas. Pero tranquilos, la seguridad es un elemento indispensable y está presente en todo momento.
SEGUIR LAS CONSIGNAS
Antes de iniciar el circuito, los profesionales del parque se encargan de equipar a los participantes con los arneses, cintas, mosquetones y poleas necesarios para realizar las actividades. Y antes de subir al árbol, un monitor imparte una clase teórico-práctica para aprender a utilizar las herramientas e interpretar las señales que indican cómo salvar cada reto. Las instrucciones son fáciles. Eso sí, hay que seguirlas al pie de la letra para evitar sustos innecesarios. Tampoco hace falta ser especialmente habilidoso. Todos pueden hacerlo. Lo importante, en este caso, es participar. No se trata de batir ningún récord. Basta simplemente con tener ganas de divertirse y pasar un buen rato.
¿En qué consiste el juego? Básicamente, en seguir la ruta marcada en los circuitos –Andes e Himalaya– en los que habrá que subir escaleras, trepar por cuerdas, atravesar todo tipo de puentes colgantes, saltar con lianas al más puro estilo Tarzán, pasar por túneles de madera, bajar a tierra a toda velocidad por tirolinas… Y todo eso en contacto permanente con la naturaleza.
Los más osados siempre pueden recurrir a experiencias extremas, como la caída libre desde una altura de 25 metros, el salto al vacío desde un puente colgante situado a 25 metros cogidos a una liana, o bajar de un árbol haciendo rapel cara abajo. Pero eso, en cualquier caso, son palabras mayores.
Tras cinco temporadas en funcionamiento, La Selva de la Aventura se ha convertido en una propuesta de ocio y entretenimiento de gran tirón popular. Practicar este tipo de actividades se ha puesto de moda. Disfrutar del deporte y la naturaleza en el Coll de Revell está al alcance de todos. La experiencia vale la pena.
Dos circuitos con más de 60 actividades.
“Brutal”, “alucinante”, “diferente”, “divertido”, “gratificante”. Estos son algunos de los adjetivos que utilizan aquellos que prueban La Selva de la Aventura, parque temático ubicado en el paraje natural del Coll de Revell (Arbúcies), a 15 minutos de Vic, 30 de Girona y 50 de Barcelona. El complejo ofrece dos circuitos lúdicos –Andes e Himalaya– sobre árboles gigantes con más de 60 actividades para disfrutar a tope de la naturaleza y el deporte, y la posibilidad de emular a Tarzán por un día. ¿Requisitos? A partir de 5 años y 110 centímetros de altura ya se puede participar en el circuito de los Andes. La ruta del Himalaya se puede realizar a partir de los 10 años y 140 centímetros de altura. Los menores de 18 años deben completar las actividades acompañados de un adulto. Además de estos dos recorridos, los más atrevidos disponen de otras tres atracciones incluidas en el Centre Extrem (www.centrextrem.com). Una caída libre de 25 metros (Bungee Jumping), un salto al vacío desde un puente colgante situado a 25 metros de altura (Ponting) y un espectacular descenso del árbol haciendo rapel cara abajo (Tree Running) garantizan una importante descarga de adrenalina.
ROPA CÓMODA Y DEPORTIVA
Zapatillas cerradas, ropa cómoda y deportiva y ganas de divertirse. Eso es todo lo que hace falta para adentrarse en La Selva de la Aventura. Los circuitos se completan en aproximadamente una hora el de los Andes y en dos horas y media la ruta del Himalaya. Si se hacen los dos, el tiempo es de tres horas y media. El parque dispone de un chalet de recepción con bar y diferentes servicios, zona de picnic, área de descanso, caminos por el bosque y dos aparcamientos gratuitos.
REPONER FUERZAS
Después de tanta actividad, lo mejor para reponer fuerzas es disfrutar de un buen ágape. El restaurante El Cortals, en Sant Hilari de Sacalm (972.86.87.95), situado a tan solo seis kilómetros del parque, es una encantadora masía que ofrece productos caseros procedentes del huerto y la granja anexos a la casa. También se pueden visitar los recintos colindantes donde habitan avestruces, ocas, pavos reales, conejos, cerdos chinos, aves de corral, etcétera.

Dos circuits amb més de 60 activitats

“Brutal”, “al·lucinant”, “diferent”, “divertit”, “gratificant”. Aquests són alguns dels adjectius que utilitzen aquells que proven La Selva de l’Aventura, parc temàtic ubicat al paratge natural del Coll de Revell (Arbúcies), a 15 minuts de Vic, 30 de Girona i 50 de Barcelona. El complex ofereix dos circuits lúdics –Andes i Himàlaia– sobre arbres gegants amb més de 60 activitats per disfrutar al màxim de la naturalesa i l’esport, i la possibilitat d’emular Tarzan per un dia. ¿Requisits? A partir de 5 anys i 110 centímetres d’altura ja es pot participar en el circuit dels Andes. La ruta de l’Himàlaia es pot fer a partir dels 10 anys i 140 centímetres d’altura. Els menors de 18 anys han de completar les activitats acompanyats d’un adult. A més d’aquests dos recorreguts, els més atrevits disposen de tres atraccions més incloses al Centre Extrem (www.centrextrem.com). Una caiguda lliure de 25 metres (Bungee Jumping), un salt al buit des d’un pont suspès situat a 25 metres d’altura (Ponting) i un espectacular descens de l’arbre fent ràpel de cap per avall (Tree Running) garanteixen una important descàrrega d’adrenalina.

ROBA CÒMODA I ESPORTIVA

Sabatilles tancades, roba còmoda i esportiva i ganes de divertir-se. Això és tot el que fa falta per endinsar-se a La Selva de l’Aventura. Els circuits es completen en aproximadament una hora el dels Andes i en dues hores i mitja la ruta de l’Himàlaia. Si es fan tots dos, el temps és de tres hores i mitja. El parc disposa d’un xalet de recepció amb bar i diferents serveis, zona de pícnic, àrea de descans, camins pel bosc i dos aparcaments gratuïts.

REPOSAR FORCES

Després de tanta activitat, el millor per reposar forces és disfrutar d’un bon àpat. El restaurant El Cortals, a Sant Hilari Sacalm (972.86.87.95), situat a només sis quilòmetres del parc, és una encantadora masia que ofereix productes casolans procedents de l’hort i la granja annexos a la casa. També es poden visitar els recintes adjacents, on habiten estruços, oques, paons, conills, porcs xinesos, aus de corral, etcètera.