LAS CONSEJERÍAS de Medio Ambiente, Desarrollo Rural y Cultura y Turismo del Principado de Asturias, han creado una nueva propuesta turística –las Rutas de los Alimentos del Paraíso–, para promover los productos gastronómicos de calidad diferenciada. El innovador proyecto ha contado con la colaboración e imaginación de tres reconocidos guionistas y directores de cine, que aportan su particular visión a través de breves relatos protagonizados por los productos que dan nombre a cada uno de los itinerarios programados. La singular iniciativa fusiona naturaleza y gastronomía en una oferta única, que permite al viajero descubrir los valores intrínsecos de la cultura y la tradición asturiana y convertir la visita en una experiencia sensorial inolvidable.

VIAJAR SE PUEDE HACER de muchas maneras. Las Rutas de los Alimentos del Paraíso ofrecen la posibilidad de agudizar los sentidos y descubrir una Asturias diferente, saboreando al máximo cada rincón e impregnándose del verdadero carácter de esta tierra. Y lo mejor de todo es que esta propuesta turística convierte al viajero en el protagonista absoluto de la historia, adaptando el guión paso a paso. Para abrir boca, el Principado asturiano presenta cuatro rutas de indudable interés natural, cultural y gastronómico.

La primera lleva la firma de Nacho Carballo. Desayuno con Cabrales gira en torno a este queso elaborado con leche cruda, de vaca, oveja o cabra, o con mezcla de los tres tipos. Denominación de origen protegida (DOP) desde 1981, este queso madura un mínimo de dos meses en cuevas naturales. De corteza fina, de color gris con zonas amarillo rojizo, presenta una forma cilíndrica y un sabor levemente picante. La producción se concentra en el municipio de Cabrales y pueblos limítrofes. Se trata de una ruta de contrastes, entre valles y cumbres montañosas, que alberga el Naranjo de Bulnes, la cima mítica del alpinismo español. El Parque Nacional de los Picos de Europa, declarado Reserva de la Biosfera, ocupa dos terceras partes del paisaje. Siguiendo la estela de Cabrales, aquí se encuentran lugares de enorme belleza, como la espectacular garganta del Cares.

El código Afuega’l Pitu, de José Antonio Quirós, es la excusa perfecta para adentrarse en el mundo de este queso legendario elaborado con leche de vaca, con forma troncocónica o de calabacín, y de color blanco o rojo anaranjado si se le añade pimentón. Tiene un sabor ligeramente ácido y suave, algo más fuerte en los quesos de color rojo. En este caso, la ruta recorre la comarca de Vaqueira, el Bajo Nalón, el Camín Real de la Mesa y la Montaña Central. Un delicioso viaje a través de la historia desde el corazón de Asturias. Un itinerario perfecto para visitar variopintos espacios naturales, desde la suave orografía del litoral hasta las altas montañas.

PASIÓN POR LA SIDRA

Tom Fernández es el encargado de los guiones de las dos próximas rutas: Hasta que llegó su sidra y Los Señores del Vino de la Tierra de Cangas. La primera se centra en la bebida típica asturiana. Bajo la DOP Sidra de Asturias se elabora un producto de gran calidad a partir de diferentes variedades de manzanas. Es una bebida con aromas y sabores limpios y equilibrados, manteniendo los atributos de gas que definen su tipicidad. Como no podía ser de otra manera, la ruta se extiende de punta a punta del Principado, ya que la pasión por la sidra no es exclusiva de una zona concreta. El recorrido es tan amplio que contempla varias alternativas. De este modo, el viajero podrá hacer un curso acelerado en torno a uno de los símbolos identitarios de la gastronomía asturiana y vivir in situ la cultura que rodea la degustación de esta bebida.

La última ruta muestra las virtudes de los vinos elaborados bajo la identificación geográfica (IGP) Vino de la Tierra de Cangas, producidos en la zona suroccidental de Asturias. Se trata de unos caldos elaborados con prácticas tradicionales combinadas con modernos procesos tecnológicos y enológicos. El principal rasgo de estos vinos es su adecuado equilibrio entre alcohol y acidez, y su aspecto limpio y brillante. El camino abarca el Parque Histórico del Navia, la comarca de Vaqueira y Fuentes del Nancea. El terreno, ondulado y vivo, está repleto de paisajes protegidos, hayedos y valles regados por las aguas de numerosos ríos. La singularidad de esta ruta permite al viajero disfrutar de la naturaleza en estado puro.