CUANDO UNO PIENSA en Benidorm inmediatamente centra su cabeza en las playas, en el relax, en un paraíso turístico estelar. Y es que la localidad levantina es una ciudad moderna, capaz de ofrecer una oferta turística inigualable en servicios. Las playas ofrecen sus cristalinas aguas y sus cálidas arenas a todo aquel que lo desee, pues a través del Plan Playas Accesibles no existen obstáculos para todas las personas que deseen disfrutar de un baño. Por otra parte, las Biblioplayas son el exitoso y pionero proyecto que nace en Benidorm (adoptado ya en países como Suecia) para quien desee disfrutar del placer de la lectura mientras se está en la playa, en un espacio diseñado específicamente para ello. Benidorm cuenta, además, con la mayor oferta de parques temáticos de Europa: Terra Mítica (las más innovadoras y exclusivas atracciones para los amantes del riesgo en un marco mítico); Aqualandia (el parque acuático más grande del viejo continente) y Mundomar (un gran centro de estudio de la flora y la fauna, con entrañables espectáculos de danza sincronizada entre delfines y nadadores profesionales. Recientemente, se ha inaugurado también Terra Natura, que brinda un viaje por la flora, la fauna y los espectáculos sin salir de Benidorm, Europa, Asia y América). Todos ellos proponen diversión e inolvidables experiencias para toda la familia. El turista encuentra en Benidorm una ciudad meticulosamente diseñada para él, una fábrica de vacaciones y sueños con máximas cotas de profesionalidad, que cuenta con una amplia red de servicios, especialmente diseñada para el placer del turista. No en vano, visitantes de todo el mundo quedan cautivados cada año y muchos repiten su experiencia.

ABIERTA Y ACOGEDORA

Pero Benidorm es más. Mucho más. La localidad alicantina se ha convertido en una ciudad cosmopolita, abierta y acogedora, sin perder su identidad y carácter mediterráneo. De hecho, su casco antiguo es uno de los lugares más emblemáticos. Perderse en sus calles ofrece al visitante la posibilidad de remontarse al Benidorm de antaño y descubrir los orígenes de la ciudad, que se sitúan en lo que se conoce como el Castillo de Benidorm, que cuenta con un mirador que permite disfrutar de bellísimas panorámicas de las playas de Levante y Poniente. Sus encantos se resumen en unas cifras envidiables: más de 5 kilómetros de playas, 143 hoteles, 419 cafeterías, 4 parques temáticos, 1.710 comercios y 30.000 profesionales dedicados al turismo garantizan la diversión en un marco sugerente e inigualable.