Celebración en Berlín el 09/11

Justo hace 20 años, la revolución pacífica que había estallado en Berlín estaba a punto de lograr lo que parecía imposible: derrumbar a golpes el muro que había fracturado la actual capital alemana durante 28 años. Ahora, se permite el lujo de mirar atrás para comprobar cómo ha cambiado desde aquel 9 de noviembre de 1989, cuando pasó de ser una ciudad dividida, gris y golpeada por la historia a convertirse en uno de los destinos más vibrantes de toda Europa gracias a una transformación fulgurante, encabezada por los jóvenes que ocuparon los monolíticos y degradados barrios de la zona este para insuflarles el aire de una nueva vida.

La gran celebración tendrá lugar el mismo 9 de noviembre, cuando se derrumbará un enorme dominó formado por piezas de más de dos metros de altura situadas a lo largo de la línea que seguía el antiguo telón de acero hasta llegar a la Puerta de Brandeburgo, emblema de la reunificación. Cuando la última ficha caiga, un gran espectáculo pirotécnico marcará el inicio de la Fiesta de la Libertad, acompañada de multitud de eventos y actividades. Antes de este día, no obstante, diversas exposiciones e instalaciones al aire libre permiten descubrir el Berlín actual y compararlo con la imagen que mostraba dos décadas atrás.

Muro de Berlín

El parecido es mínimo, a pesar de que se mantienen señas de identidad en la zona oriental como la inmensa Karl- Marx-Allee, la avenida construida tras la segunda guerra mundial bajo los preceptos de la arquitectura estalinista; el Checkpoint Charlie, el paso fronterizo entre la parte americana y la soviética, que continúa intacto por razones turísticas; el Marx-Engels-Forum, presidido por las estatuas de los padres del comunismo; los tranvías que siguen recorriendo las calles; o el simpático peatón de los semáforos, convertido prácticamente en un símbolo diferencial.

En el Berlín socialista, la Postdamer Platz era una caótica plaza, con un tráfico denso y continuo. Ahora es un espacio pulcro y moderno, después de que las multinacionales la eligieran para construir los lujosos rascacielos. Tiene partidarios, aunque también detractores, que critican que ha perdido por completo su esencia bajo la influencia del capital. Pero sin duda, refleja perfectamente la carrera hacia el futuro emprendida desde 1989. De hecho, en el centro de la plaza se exhiben algunos trozos del muro, como recuerdo de algo que jamás se debe repetir. Ahora, además, se ha colocado una infobox que permite a los visitantes ascender entre medio de los rascacielos por una escalera roja. Una vez en lo alto, aparece a los pies un plano interactivo que refleja la transformación de la ciudad, así como una serie de fotos que muestra su antes y después.

Exposiciones clave en Berlín

La Alexanderplatz es otro de los símbolos de la zona oriental, con la Fernsehturm, una torre de televisión de 365 metros de altura levantada en 1965, apuntando al cielo. Alrededor de ella se ha instalado la muestra La revolución pacífica 1989/90, en la que se detallan todos los acontecimientos clave que concluyeron con la desintegración de la República Democrática Alemana. A pocos metros del Oberbaumbrücke, el puente más importante de la ciudad y que también se vio abocado a actuar como frontera, se celebra otra exposición de cariz histórico. Antes de la caída del muro recoge las experiencias y escenas cotidianas de dos barrios separados por el muro, Kreuzberg y Friedrichshain. Imágenes divertidas, como un tirolés intentando cruzar el punto de control con una vaca, pero sobre todo trágicas. El muro, de 155 kilómetros, estaba custodiado por 302 torres de vigilancia, unos 20 búnkeres y más de un centenar de kilómetros de trincheras. Intentando atravesarlo murieron, según la Fiscalía de Berlín, 270 personas.

DEST.SEPT. TODO.pdf - Adobe Acrobat ProfessionalDespués de la caída del muro, 118 artistas de 21 países distintos, contagiados del sentimiento de euforia que invadía Berlín, plasmaron sus ideas y sueños de futuro en un trozo de 1,3 kilómetros que se decidió conservar, al lado de la estación Ostbahnhof. Más tarde se le dio el nombre de East Side Gallery y se convirtió en uno de los lugares más visitados de la ciudad. No obstante, las pinturas fueron degradándose con el tráfico y el paso del tiempo. Ahora, un proyecto ha reunido de nuevo a los autores, que han repintado su propia obra. Entre ellos, el catalán Ignasi Blanch, el único artista invitado del Estado español, que creó el mural Parlo d’amor.

Tras la caída del muro, barrios que habían emprendido una espiral de degradación en los últimos años de la RDA comenzaron a recuperar su esplendor, logrando un cierto equilibrio entre los nuevos aires capitalistas y las antiguas esencias socialistas. Quizás el que mejor refleja esta evolución es Mitte, convertido de nuevo en el centro de la ciudad. Allí se concentran monumentos, museos, memoriales, huellas de la división y edificios históricos, pero también un puñado de buenos restaurantes, modernos cafés y bares de diseño. Berlín ha sido escenario de un buen número de barbaridades durante el siglo XX. Ahora le toca disfrutar un poco.

Viajar a Berlín

Datos generales:

  • Estado: Berlín
  • Población: 3.429.870 habitantes
  • Superficie: 891,85 km2
  • Moneda: Euro
  • Idioma: Alemán

Vuelos a Berlín

La compañía de bajo coste Easyjet conecta Barcelona con la capital alemana. Vuelos todos los días entre el aeropuerto de El Prat y el de Schoenefeld. www.easyjet.com

Información turística

Después de una historia convulsa, Berlín se ha convertido en una ciudad tolerante y diversa, llena de contrastes. Desde los barrios más elegantes del oeste hasta las zonas más alternativas del este, ocupadas por jóvenes, artistas y personajes peculiares. Desscubrelos en www.visitberlin.de .