Llamemos a las cosas por su nombre, para que luego no haya sorpresas.
Cuando las agencias de viaje se refieren a Recife –la capital del estado brasileño de Pernambuco– como la Venecia brasileña, uno ya se ve en góndola.
La similitud a la ciudad italiana se limita, sin embargo, hay un elevado número de puentes y canales que cruzan los dos ríos metropolitanos, el Capibaribe y el Beberibe.
A parte de eso, cualquier otro parecido es pura coincidencia. Recife es más una ciudad de grandes rascacielos y modernas avenidas que una romántica urbe de callejuelas peatonales.
Pero no significa esto que esté falta de carácter.

El Recife histórico, casco colonial de mediados del siglo XVI y XVII, muestra el legado de los colonizadores holandeses y portugueses, a través de caseríos, antiguos fuertes e iglesias barrocas, como la Capilla Dorada. La colección del Museu do Homem do Nordeste motiva un viaje al pasado para conocer lo más genuino del arte popular de Pernambuco, así como la importancia histórica del negocio de la caña de azúcar.

Recogiendo, al igual que Recife, la herencia portuguesa y holandesa, está Olinda, ciudad que se encuentra a apenas siete kilómetros de la capital.
Esta hace de la alegría y el buen gusto su tarjeta de visita. Con bellas construcciones y galerías de arte, sorprende a sus visitantes con hermosas puestas de sol, misas cantadas por monjes y desfiles de maracatu (expresión folclórica) en plena tarde de domingo.
Los carnavales de Olinda, por otro lado, son de los más concurridos de Brasil, por su carácter tradicional y auténtico. A lo largo del mes de febrero, la música y el baile se apoderan de las calles de la ciudad.
Para no faltar a la verdad, aunque la historia y la cultura de Pernambuco tengan empaque suficiente para llenar enciclopedias enteras, son sus playas las que lo han hecho famoso.
Las de Boa Viagem y do Pina atraen al mayor número de visitantes. Pero aunque ambas están protegidas por arrecifes, hay que ser muy precavido, pues la presencia de tiburones en esta parte del litoral es más o menos constante. Muy cerca, el municipio de Ipojuca es conocido por sus hermosas piscinas naturales, localizadas a lo largo de todo su litoral, aunque especialmente al sur, en la zona llamada Porto de Galinhas, auténtico paraíso de aguas cristalinas. Y un último paraíso: Fernando de Noronha, archipiélago compuesto por 21 islas (solo una de ellas habitada).
Con un área de 26 kilómetros cuadrados, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el 2001.
Muchos lo consideran el mejor rincón de Brasil, un edén natural y ecológico con una flora y fauna indescriptibles.

Datos generales para viajar a Brasil:

  • País: Brasil
  • Capital: Brasilia
  • Superficie: 8.514.877 km2
  • Población: 190.732.694 hab.
  • Moneda: Real Suramérica
  • Idioma: Portugués

Más información para viajar a Brasil:
Oficina de turismo de Pernambuco: www.destinopernambuco.com.br
Oficina de turismo de Ceara: www.setur.ce.gov.br