QUINCE AÑOS ha tenido que esperar la compañía British Airways para ver hecho realidad uno de sus sueños más ambiciosos de los últimos tiempos, aquel que solicitó en 1993 por primera vez: disponer de una nueva terminal en el aeropuerto de Heathrow. El próximo día 27 de marzo comenzarán las operaciones en el nuevo edificio, la Terminal 5, al que la aerolínea británica trasladará el 90% de sus operaciones, mientras que el 10% restante pasará a la Terminal 3. La nueva construcción, que el pasado 14 de marzo fue inaugurada por la reina Isabel II, ha sido diseñada por Rogers, Stirk y Harbour & Partners, y en ella se han invertido 4.300 millones de libras (5.483 millones de euros). Será de uso exclusivo de British Airways y tiene capacidad para absorber un tráfico de 30 millones de pasajeros al año. Aunque el edificio abarca una extensión comparable a 50 campos de fútbol en sus cinco plantas, recorrerlo es extremadamente sencillo gracias a su diseño, a una señalización clara y a la localización de las puertas de embarque. Alrededor del edificio se sitúan los muelles para el estacionamiento de los aviones. Gracias al uso de un sistema subterráneo de transporte y control se evita que las naves encuentren zonas sin salida ni otros aparatos cuando abandonan el aparcamiento en la pasarela telescópica. Esto acelerará la llegada y salida de los vuelos, mejorando con ello las tasas de puntualidad.

PREPARADOS PARA VOLAR

British Airways estima que el 80% de sus clientes utilizarán los sistemas de autoservicio para facturar y que, incluso, muchos de ellos llegarán a la Terminal 5 preparados ya para volar, tras haber facturado a través de www.ba.com. El edificio está diseñado para asegurar que los clientes siempre avanzan en una dirección: comenzando en uno de los 96 quioscos de facturación, pasarán a los puntos de entrega de equipajes y finalizarán en una de las dos zonas de control de seguridad, norte o sur. El gran número de quioscos y de puntos de entrega de equipajes impedirá la formación de colas en las zonas de facturación. Este diseño inteligente y flexible permitirá que British Airways utilice los mostradores para hacer frente a cualquier necesidad imprevista de pasajeros y asegurará un tránsito fluido por la terminal. Por otro lado, la nueva terminal ha supuesto una revisión radical del concepto de sala vip. El nuevo edificio acogerá seis de estos espacios, conocidos como Galleries, con una capacidad total de 2.500 personas, lo que supone un incremento de un 25% en comparación con las plazas disponibles actualmente en las terminales 1 y 4. Las salas han optado por un nuevo ambiente, decorado con lámparas de araña de cristal, telas de Osborne and Little, piezas artísticas y una iluminación suave de acuerdo con la hora del día. Unas pantallas talladas dividirán las salas en secciones independientes. Además, los clientes podrán disfrutar de preciosas vinacotecas y restaurantes que prepararán comida a la vista del pasajero. Las zonas de trabajo y ocio permitirán a los pasajeros consultar internet, su correo electrónico o disfrutar de distintas opciones de entretenimiento. Y aún hay más. Si el viajero desea relajarse y darse un capricho, el Elemis Travel Spa ofrece una amplia gama de tratamientos, que incluyen desde masajes especiales de cara, hombros y nuca, hasta otros para pies y manos. Finalmente, en el complejo de las salas vip de la terminal se encuentra también la llamada Kidzone, un área donde los más pequeños tienen una pared de juegos magnética, pantallas de plasma y videojuegos. Y probablemente no solo se acerquen los más pequeños.