Can Beneït, un lugar íntimo en Mallorcadonde evadirse del mundo. Con sólo 10 habitaciones, la Finca posee todo lo necesario para disfrutar del silencio y la tranquilidad.

Situada en el corazón de la Sierra de Tramuntana, esta finca de origen incierto ha recibido viajeros de todo el mundo. Tras 20 años como agroturismo, la familia que seguirá vinculada a la producción ganadera y de aceite de oliva virgen extra, cuya almazara sigue en funcionamiento cede las riendas a una nueva generación de hoteleros, especializados en el turismo rural “Estamos muy ilusionados con este proyecto” comenta Toni Duran, quien ahora recoge el testigo. “Tras un año convulso que dejamos atrás, Can Beneït resurge para satisfacer los deseos del huésped atemporal que busca volver a los orígenes, a lo artesano, a disfrutar de la vida en el campo, sin artificios, el placer discreto de las cosas sencillas, de la vida lenta”.

La gastronomía complementa la experiencia. Mirabona, su restaurante abierto igualmente todo el año, ofrece almuerzos y cenas con productos locales. Su cocina basa su propuesta en la huerta. “Ella es el producto estrella” señala Durán. “Tener la oportunidad de coger de la tierra los productos frescos, que van directos a la cocina…Estos productos tienen una potencia increíble”. En Mirabona combinan a la perfección el “KM 0” con pescado directo de la lonja o producto local como la lechona o el cabrito; mezclando recetas antiguas con elementos de vanguardia. Producto acompañado de vino local y al fondo, unas vistas inmejorables de la Tramuntana.

Finalizar la estancia y perderse entre olivos milenarios, cerezos o bosques de encinas. Disfrutar del característico aroma de sus huertos, entre manzanilla, romero o albahaca…Tumbarse a leer mientras se “contempla el silencio” o refrescarse en la piscina.

El huésped que llega a Can Beneït, encuentra la esencia Balear a través de la autenticidad que sobrevive en el campo y los pueblos pintorescos de alrededor, manteniendo sus raíces mediterráneas, tradiciones y formas de vida ancestrales, generación tras generación.

www.fincacanbeneit.com

Por: Albert Falcó / Agencia