MEDIEVAL, BARROCA y renacentista. Así es Caravaca de la Cruz (Murcia). Una ciudad con una gran riqueza monumental. El Santuario de la Vera Cruz, la plaza del Arco, el Convento de los Jerónimos, el Templete, el Museo Arqueológico, ubicado en la antigua Iglesia de la Soledad, o el Museo de la Fiesta, situado en el palacio de los Uribe, son algunos de los monumentos y lugares de imprescindible visita en esta histórica población murciana. Pero Caravaca también es una ciudad moderna, dotada de numerosos equipamientos. La intensa actividad agrícola y ganadera, el sector industrial y los servicios configuran un municipio dinámico y acogedor. La floreciente industria del mármol sitúa a la región de Murcia como la tercera zona de España, después de Alicante y Almería, en cuanto a producción de este material. Además de su innegable atractivo monumental, Caravaca ofrece al visitante parajes naturales de enorme belleza. A tan sólo dos kilómetros de la ciudad se encuentran las Fuentes del Marqués, enclave que sirvió de inspiración a San Juan de la Cruz para escribir sus célebres versos. Los macizos montañosos del noroeste, las laderas de la Sierra del Gavilán o el Estrecho de la Encarnación, donde se han descubierto restos de los templos romanos más antiguos de España, son algunas de las excursiones que se pueden recorrer a pie, a caballo o en bicicleta. El asado (diversas carnes asadas a la brasa); la tartera (carne al horno con patatas); el empedrao (arroz con bacalao y alubias blancas); el ajopatata; las migas y los andrajos (harina, agua, aceite, espinacas, morcillas, ajo, pimentón, calabaza y azafrán) son algunos de los platos más típicos de Caravaca. No hay que olvidar la repostería, con las populares yemas, de chocolate o caramelo; los alfajores (de origen musulmán); los cordiales y el tocinillo de cielo como postres más exquisitos. El vino de la Cruz, muy dulce, contiene algunas gotas del bendecido el 2 de mayo en la Misa del Templete. En el apartado de actividades y tradiciones culturales destacan las fiestas de mayo, que se celebran del 30 de abril al 5 de mayo en honor de la patrona de la ciudad, declaradas de Interés Turístico Nacional. Los Caballos del Vino y el espectáculo de Moros y Cristianos son otros importantes festejos de la ciudad murciana. AÑO SANTO 2003 Este Año Jubilar, Caravaca de la Cruz celebra el Año Santo 2003, en el que la ciudad murciana brinda la oportunidad de ganar el Jubileo. ¿Cuándo? El 3 de mayo (festividad de la Cruz); el 14 de septiembre (festividad de la Exaltación de la Cruz); una vez al año el día que libremente elijan los fieles; en las celebraciones de la solemne apertura y clausura del Año Jubilar, y en los días en los que el obispo diocesano presida algún rito solemne. Orar por las intenciones del Sumo Pontífice, confesarse y comulgar son otros requisitos de obligado cumplimiento.