EL TURISMO RURAL

es una opción que se ha desarrollado con gran éxito en los últimos 20 años. Catalunya ha sido pio- nera en desarrollar este producto y, en la actualidad, cuenta con más de 10.000 plazas repartidas por toda su diversidad paisajística, desde el litoral a la alta mon- taña, lo que demuestra su auge. Esta alternativa al alojamiento tradi- cional apareció en la década de los 80 como una respuesta de las instituciones a la crisis del sector agrario y la despo- blación rural. Desde entonces, la inicia- tiva ha ido cre- ciendo con un éxito notable y, actualmente, Catalunya cuen- ta con más de 1.100 establecimientos dis- tribuidos por todo el territorio.

ACTIVIDADES DE INTERÉS

Una de las claves del éxito del turismo ru- ral catalán es su capacidad para adap- tarse a las necesidades de cada cliente. Catalunya es un destino ideal para aque- llos que busquen simplemente la estan- cia relajada en el medio rural. Una opción basada en la recuperación de la vida de payés y del espacio rural, que en los tiem- pos actuales casi se ve como una cosa del pasado. Permite, por tanto, acercar- se a un mundo cada vez más olvidado por el tráfico de la vida coti- diana en las grandes concentraciones urbanas, com- binando las es- tancias con actividades complementarias vinculadas a un contacto estrecho con la naturaleza: senderismo, bicicleta, alpinis- mo, rutas de castillos o monasterios, la vi- sita a pequeños museos que explican la historia de la zona, y conocer la artesanía, los trabajos del campo y los derivados de la ganadería, por citar algunas propues- tas. Se trata de una oportunidad para la búsqueda de la tranquilidad que da la po- sibilidad de conocer nuevos lugares, pai- sajes, patrimonio histórico y arquitectóni- co o simplemente una manera de disfrutar de una cocina más casera.

DIVERSAS TIPOLOGÍAS

La diversidad de la oferta de estableci- mientos de turismo rural es amplia e in- cluye diversas tipologías, desde las casas de pueblo hasta masías aisladas. La ac- tual normativa de la Generalitat de Cata- lunya contempla tres tipos de alojamien- to diferentes: alojamiento rural independiente, la casa de pueblo y la masía. No obstante, la evo- lución creciente de la oferta y las tenden- cias de la demanda han hecho necesario impulsar un nuevo marco regulador para incrementar la calidad de la oferta salva- guardando la filosofía inicial.

MÁS EXTRANJEROS

El turismo rural gana cada vez más adep- tos y los principales clientes son los ca- talanes. Con todo, cada vez es más fre- cuente la presencia de turismo extranjero en este tipo de alojamiento. En este sen- tido, esta modalidad representa el 4% del negocio total del sector turístico en Cata- lunya y es uno de los productos turísticos con mayor potencial. Hace 10 años, Ca- talunya disponía de 379 casas de turismo rural que ofrecían 3.366 plazas; actual- mente exis- ten 1.321 casas con más de 10.000 pla- zas repartidas por toda la diversidad pai- sajística del territorio catalán. Durante el año 2004, los estableci- mientos de turismo rural alojaron más de 200.000 turistas, de los que más de 15.000 fueron extranjeros. Esto es, por tanto, un claro ejemplo de la desconges- tión de las zonas tradicionalmente más tu- rísticas por parte del público internacional, y también una magnífica oportunidad pa- ra poner en valor el patrimonio de los pue- blos rurales que han visto en el turis- mo rural la solución al equilibrio territorial.

TEXTO MARCO VERA