DESDE EL CABO DE CREUS hasta las Terres de l’Ebre, Catalunya cuenta con 580 kilómetros de costa y también con un gran número de ríos, lagos y embalses pa- ra la práctica de actividades náuticas y flu- viales. Sin duda, se trata de una propuesta muy refrescante para unas vacaciones ac- tivas que vinculan el ocio con el disfrute del agua dulce y salada. Catalunya tiene un litoral diverso de gran riqueza paisajística, que pasa de los te- rrenos escarpados de la Costa Brava a las largas playas de arena fina de la Costa Daurada, acabando el trazo de su silue- ta en la desembocadura del Ebro. La ve- la, el windsurf, el submarinismo, los cru- ceros y toda una serie de actividades vin- culadas al mar permiten disfrutar durante el tiempo libre de la naturaleza y de la am- plia oferta turística y recreativa de las di- ferentes zonas costeras. Turisme de Catalunya lidera el proyec- to Estacions Nàutiques, un espacio turís- tico y recreativo que permite practicar el turismo náutico y realizar actividades re- lacionadas con el mar. Todo ello combi- nado con diferentes modalidades de alo- jamiento y una oferta complementaria per- fectamente coordinada y diseñada. En es- tos momentos, hay cuatro estaciones náuticas en funcionamiento: L’Es- tartit-Islas Medes, Palamós- Sant Antoni de Calonge, Sa- lou-Cambrils-Montroig/Miami Playa y Vilanova i la Geltrú. Catalunya, por muchas e importantes razones, es una opción acertada para los aficionados a los depor- tes náuticos. Cuenta con 46 puertos deportivos a lo largo del litoral y una oferta que llega a ca- si 15.000 amarres que cubren las necesi- dades de los amantes de la vela deporti- va y de crucero. Actualmente, ya son mu- chos los visitantes que llegan a Catalun- ya por mar en barcos propios, beneficián- dose también de las opciones culturales, gastronómicas y artísticas que ofrecen los destinos de litoral. También crece el nú- mero de turistas que viajan a Catalunya para practicar un bautizo submarino, ha- cer una excursión en kayak por el mar o los que aprovechan la estancia para apun- tarse a un curso de windsurf.

El litoral catalán invita a practicar deportes náuticos y fluviales

OFERTA CULTURAL

Los destinos catalanes cuentan también con una oferta cultural vinculada al turis- mo náutico. En este sentido, en Catalun- ya se encuentra el único Museu de la Me- diterrània en su especialidad, con una exposición permanente y actividades re- lacionadas al pasado y el presente hecho marítimo de la Costa Brava. En la costa del Maresme, por su parte, también se encuentra el primer centro de- dicado a la recuperación de animales marinos, la Fundació Cram, que desarrolla proyectos de inves- tigación marina. La costa catalana acoge clubs náuticos internacionales como es el caso del Club Mistral, en el golfo de Roses, y que des- taca por su escuela de windsurf. Las aguas de la bahía de Roses también son la sede de una de las pruebas del Cam- peonato del Mundo de esta actividad. Pe- ro, en general, el calendario de la náuti- ca deportiva está repleto de competiciones y acontecimientos de todos los niveles y para embarcaciones de todo tipo. Entre éstas, algunas son de renombre interna- cional, como la regata Christmas Race en Palamós (Costa Brava), la Ermenegildo Zegna y Comte de Godó en Barcelona, y la Mostra Internacional de Cinema i Video Submarí, en las Islas Medes, uno de los fondos marinos más impresionantes del Mediterráneo. Girando el timón tierra adentro, se en- cuentra un paisaje fluvial de gran singula- ridad. El interior de Catalunya contie- ne cerca de medio centenar de la- gos y embalses repartidos por to- das las comarcas, que ofrecen po- sibilidades deportivas para todos los gustos y edades. Practicar la pesca deportiva, el esquí náu- tico, el piragüismo o simplemente hacer un chapuzón des- pués de una ruta a pie, son algunas de las muchas opcio- nes que ofrece la extensa red hi- drográfica de las zonas de interior. Con estas credenciales, Cata- lunya se ha convertido en un des- tino imprescindible para los afi- cionados a los deportes náuticos. El incom- parable paisaje del litoral ca- talán y la belleza y el encanto de las co- marcas del interior son reclamos turísti- cos imposibles de eludir. Por eso, cada vez son más los turistas que acu- den a Catalunya.

TEXTO ESTHER MÀRQUEZ