PARA MUCHOS,

Francia comienza y acaba en París. El fuerte centralismo del Estado y, por qué negarlo, el magnetismo irresistible de la capital gala relegan a un discreto segundo plano muchos rincones que bien merecen una visita a fondo. Es- te es el caso de la región de Champaña- Ardenas, famosa por ser la cuna de una de las bebidas burbujeantes más distin- guidas del mundo. Aquí se puede descu- brir la mágica alquimia del oro dorado en las bodegas de Moët & Chandon, Mercier, Drappier, G.H. Mumm & Cie, Piper-Heid- sieck, Vranken Pommery… A tan sólo una hora y media de la capital francesa, esta tierra no sólo atesora delicias para los dis- cípulos de Baco, sino que dispone de un importante legado histórico y cultural, así como de una riqueza natural y paisajíst ca espectacular.

El turismo verde tiene su espacio en la región, gracias a los numerosos embalses, bosques y lagos

BODEGAS Y BOSQUES

 Hay distintas formas de conocer la región. El visitante que se deje guiar por un pa- ladar exigente puede optar por seguir la ruta turística del champán, que recala prin- cipalmente en los departamentos de Mar- ne, Haute Marne y Aube. De bodega en bodega, desentrañará todos los secretos del caldo descubierto hace cientos de años por el abad Dom Pierre Pérignon, a la vez que degustará productos tradicio- nales como las valiosas trufas de Chau- mont o los populares pies de cerdo em- panados de Sainte Ménehould. El turismo verde también tiene su hue- co en Champaña-Ardenas. Bañado por el río Meuse, el departamento de Arden- nes, en el norte de la región, alberga un gran macizo con frondosos bosques que invitan a conocer leyendas centenarias. Por otro lado, el departamento de Haute Marne es de visita obligada para los amantes del agua, gracias a sus nume- rosos lagos y embalses poblados por mul- titud de aves. Entre Reims y Epernay se encuentra el Parque Regional de la Mon- taña, un extenso espacio verde ideal pa- ra excursiones; mientras que a escasos kilómetros de Troyes está el Bosque de Oriente, con 70.000 hectáreas domina- das por los árboles y el agua. Las gran- des llanuras cerealísticas y las colinas del viñedo son otro hermoso paisaje carac- terístico del corazón de esta tierra.

 LA HUELLA DE LA HISTORIA

Champaña-Ardenas ha jugado un papel muy destacado en la historia de Francia y Europa, y esto ha calado en sus pobla- ciones y monumentos. Habitada desde tiempos prehistóricos, la región se ha empapado de la influencia y símbolos del cristianismo, la monarquía y las ideas reolucionarias para configurar un patrimo- nio artístico y cultural envidiable. Así, en diversos rincones de la región se pueden contemplar hermosas iglesias centena- rias de entramado de madera (un diseño único en el país, sólo presente en una construcción de Bretaña) y robustos cas- tillos medievales y renacentistas. Los conflictos también forman parte de la historia de un territorio que fue campo de batalla de cruentas guerras religiosas en los siglos XVI y XVII, y que sufrió las duras consecuencias de dos guerras mundiales en el siglo XX. De estas con- tiendas aún quedan testigos silenciosos, como los fuertes de La Pompelle, utili- zado en la primera guerra mundial, y de La Ferté, el cerrojo de la Línea Maginot.

 CIUDADES CON ENCANTO

Châlons-en-Champagne es la capital de toda la región, y con sus viviendas de ye- so y ladrillos rojos conserva el encanto discreto de una ciudad de provincia. Al sur, a orillas de una abrupta meseta, se encuentra Chaumont. Famosa por su via- ducto y sus bosques plagados de trufas, esta ciudad fue en su día la residencia de los condes de Champaña, y de esta eta- pa ha preservado torres y casas pintores- cas con puertas esculpidas. Uno de sus grandes atractivos es la Basílica de Saint Jean Baptiste, un espléndido ejemplo de gótico flamígero que todavía luce su fa- chada original del siglo XIII. Quien busque más riqueza monumen- tal debe acudir a Reims, población que desde el año 496 se convirtió en el lugar de coronación de los reyes de Francia. Pese a los estragos causados por la pri- mera guerra mundial, todavía quedan res- tos de su glorioso pasado, como la ma- jestuosa catedral de Notre-Dame, declara- da por la Unesco patrimonio mundial. El Palacio del Tau, la Basílica y la antigua aba- día románica de Saint Rémi son otros edi- ficios de visita obligada en un municipio en el que se han ubicado algunas de las mejores bodegas de champán de la re- gión y, por extensión, del país.

Con su forma de tapón de corcho, Tro- yes es la otra ciudad que compite en be- lleza con Reims. La que una vez fuera ca- pital de la Champaña ha preservado a lo largo de los siglos su arquitectura medie- val, a la vez que disfruta de un ambiente juvenil gracias a los diversos centros uni- versitarios que ahí se ubican. Un paseo por sus estrechas calles empedradas des- cubre deliciosas casas del siglo XV de en- tramados de madera, así como imponen- tes edificios religiosos, entre los que sobre- sale la catedral de Saint Pierre-Saint Paul, con vidrieras que datan del siglo XVI

TEXTODANIEL R.CARUNCHO