FIESTA POPULAR LLENA DE MAGIA Y COLOR POCAS CULTURAS se resisten a la magia del Carnaval. Esta fiesta popular está muy arraigada en muchos países del mundo. Perú es uno de ellos. Multitudinarios bailes y desfiles muestran el rico folclore y la diversidad cultural y geográfica de las zonas andinas, amazónicas y costeñas. Disfrutar de los carnavales peruanos aún es posible en algunos puntos del país suramericano. En el norte destaca Cajamarca, considerada la capital del Carnaval. Miles de personas invaden sus calles al paso del Ño Carnavalón, el personaje que anuncia el final de la fiesta acompañado de comparsas, patrullas y cabezudos contagiando a todos su alegría y felicidad. En Catacaos se organizan unos vistosos juegos carnavalescos, cuya principal atracción reside en la representación de las banderas. Una amistosa batalla campal entre dos bandos con pintura, betún, talco u hollín convierten al Carnaval de Piura en una fiesta singular. Ucayali, en el centro del país, alberga la tradicional danza de la humisha. Varias pandillas bailan alrededor de este tronco de pijuayo adornado con serpentinas, globos y alimentos típicos hasta derribarlo a golpe de hacha o machete. El baile, la música, el canto, los trajes multicolores y el popular concurso de coreografías componen el Pukllay, el único encuentro nacional de comparsas y danzas carnavalescas originarias de Perú que se celebra en la provincia de Huancavelica. El Carnaval de Pasco se desarrolla en dos núcleos diferenciados: la zona rural y la zona urbana. Dos citas brillan en el sur. Juliaca propone un despliegue de paradas, corzos folclóricos, danzas y vestimentas típicas que resumen las costumbres milenarias del país. El concurso de trajes típicos del Carnaval Abanquino, en la provincia de Apurímac, congrega a niños, jóvenes y adultos, y se caracteriza por su alegría, picardía y originalidad. +Rutas del Okavango y el lago Victoria EN CAMIÓN POR LA SABANA AFRICANA SI AÚN existe una tierra desconocida, esta debe encontrarse en el corazón del África negra. Un pedazo de continente soñado por exploradores y aventureros, que la agencia barcelonesa Kananga –que dispone de base propia en Tanzania– propone descubrir de una forma, como mínimo, sorprendente, como es en camión. Un medio de transporte, explican, que ofrece como ventaja comodidad, una visión panorámica de 360 grados y un elevado grado de autonomía, ya que dispone de congelador y electricidad e incorpora hasta una zona de descanso. La agencia organiza múltiples rutas, siempre en grupo para poder ajustar los precios y lideradas por un guía de habla hispana, acompañado por un conductor y un cocinero locales. A lo largo del viaje, suelen combinar acampadas al aire libre con estancias en lodges. Aunque hay decenas de lugares que explorar, en Kananga recomiendan para empezar dos itinerarios fundamentales. Por un lado, la ruta del Okavango, de 26 días, que cruza Suráfrica, Namibia y Botswana, para acabar en las cataratas Victoria. Un recorrido por la zona austral que incluye excursiones en velero, barca, avioneta y todoterreno para atravesar desiertos, parques nacionales, el delta del Okavango, ríos caudalosos y santuarios de la fauna africana. Por otra parte, la ruta del lago Victoria, un recorrido de 24 días que conduce por Uganda, Tanzania y Zanzíbar a través de bosques de exuberante vegetación, el nacimiento del Nilo, las inmensas sabanas del parque nacional del Serengeti (en la foto), la belleza natural del territorio Maasai, los pies del Kilimanjaro y finalmente, la paradisíaca isla de las especias, donde se levanta Stonetown. Y todo ello con la visita de chimpancés, rinocerontes y compañía. En definitiva, África en estado puro.