PARECÍA MENTIRA

cómo golpeaba las teclas del clavicémbalo aquel niño de tres años. Sus extraordinarias aptitudes, com- binadas con un cuerpecillo menudo, des- pertaban una lógica expectación, que sir- vió de acicate para el rapidísimo nacimien- to de un genio. A los cuatro años Mozart tocaba el violín y componía sus propias piezas. Y a los cinco y medio llegaron las primeras ejecuciones en público. Llevaba la sensibilidad musical grabada en los ge- nes, como herencia de su padre, quien rápido vislumbró el negocio en el inusi- tado talento de Wolfgang. Por eso se las arregló para emprender una serie de giras que elevaran a su hijo a la altura que merecía y le aseguraran un futuro independiente. De los seis a los on- ce años, el niño recorrió media Europa, dejando una larga retahíla de rostros bo- quiabiertos entre las altas esferas de la nobleza del momento. A lo largo del periplo de su vida, bien podría considerarse a Viena como una de las ciudades que más le marcaron, por- que sin ella Wolfgang Amadeus Mozart probablemente nunca hubiera alcanzado ese lugar reservado a los genios. Dece- nas de enclaves pueden enorgullecerse de haber recibido a tan ilustre huésped, desde el Palacio de Schönbrunn, donde el niño prodigio de Salzburgo consiguió embelesar a la emperatriz María Teresa, hasta el cementerio de San Marx, su úl- tima morada, a donde llegó completa- mente solo.

HONORES TARDÍOS

Pero toda la falta de reconocimiento que sufrió durante los últimos años de su vi- da, se tornó en éxito post mortem. En 1896, y en memoria del músico, se eri- gió en el jardín Burggarten un destacado monumento, como también ocurrió en el cementerio central de Viena. Asimismo, destaca la Fuente de Mozart, construida en 1905, también llamada Fuente de la Flauta Mágica. Finalmente, en la Casa de la Música hay una sala dedicada exclu- sivamente al compositor, donde no se muestran piezas originales de su vida si- no que, a través de medios electrónicos, se brinda al visitante la posibilidad de di- rigir la serenata Eien kleine Nachtmusik con ayuda de los Filarmónicos de Viena.

 Además, durante el 2006, año en el que se conmemora el 250º aniversario del na- cimiento del genio, se presentarán en Vie- na más de 130 espectáculos y un total de 3.200 funciones, que hacen de la ciudad un verdadero foco de atención cultural. En el antiguo teatro de musicales Thea- ter an der Wien los amantes de Mozart podrán disfrutar de más de 80 funciones a lo largo del año. El director Simon Rat- tle interpretará en diciembre las tres últi- mas sinfonías de Mozart con la Filarmó- nica de Viena. Otro momento especial será el concierto del 8 de enero, en el que can- tarán Plácido Domingo y Julian Rachlin. En abril, en el Festival de Pascuas Os- terKlang se representará el oratorio de Mo- zart La obligación del primer mandamien- to. Y en verano, en el festival vienés Klang- Bogen, el Don Giovanni, así como la pro- ducción contemporánea Flameen (Llamas de fuego) de Erwin Schulhoff. Otro importante evento del Año de Mo- zart es la apertura de la casa Mozarthaus Viena, el 27 de enero. La exposición de Mozart, basada en un concepto comple- tamente innovador, se extiende más a del apartamento de Mozart.

 Con mil m tros cuadrados distribuidos en seis piso esta muestra brinda una fascinante visió de la agitada vida del músico más gen de la Europa de los últimos 200 años. Ju to a sus obras, que en parte podrán pe cibirse acústicamente, se presentan, ad más de su familia y su círculo de amist des, también a sus rivales y todo tipo d enemigos que acechaban al músico en Viena del barroco tardío. Para esta pr sentación resulta ideal este lugar en la c lle Domgasse 5, a la sombra de la Cat dral de San Esteban, donde vivió Moza sus años de mayor creatividad artística Pero será en el museo Albertina, el p lacio de artes gráficas situado al lado d la Ópera del Estado de Viena, donde s realizará la mayor exposición sobre la v da y obra del genio, diseñada por la c lebre arquitecta Zaha Hadid

. A través d valiosas obras de arte y de impresiona tes instalaciones virtuales, el visitante po drá seguir los pasos de aquel niño pro digio de seis años que llegó a convertirs en artista de fama mundial.

TEXTOALBERTO GONZÁL