LO DEL NOMBRE LE VIENE de la primera impresión que tuvo Cristóbal Colón al atracar las carabelas en sus playas. Debió encontrarse una estampa impresionante para aquel bautizo espontáneo. Una costa rica en vegetación, en fauna, en frutas frescas, en color. Siglos después, Costa Rica todavía hace honor a su nombre. Desde la tranquilidad de la capital, San José, uno se impregna del talante reposado de sus habitantes. De allí puede partir la exploración de un territorio no más extenso que Aragón, pero que encierra un patrimonio natural extraordinario: el 27% de la superficie son parques nacionales. En la vertiente del Caribe destaca el parque de Tortuguero, que se extiende a lo largo de 19.000 hectáreas de playas caribeñas, y que destaca por ser el terreno más importante de cría de la tortuga verde. Pese a que no se puede nadar por sus costas, sí está permitido recorrerlas en barca desde el pueblo de Parismina. En el Pacífico, el parque de Corcovado posee una fauna salvaje de gran variedad, que incluye cocodrilos, tiburones, serpientes, y felinos como el jaguar y el ocelote. Otros de los atractivos del mismo son uno de los mejores bosques lluviosos de América Central y hasta 500 especies vegetales.

REGIONES INTERMEDIAS

La cordillera central acoge parques como el de Braulio Carrillo, 20 kilómetros al norte de la capital. Abre entre las 8.00 y las 15.00 horas y destaca por ser la mayor reserva lluviosa del interior de Costa Rica. Otro parque nacional interesante es el del Volcán Arenal, cuyo cráter sigue activo. En el pueblo de Fortuna hay agencias que organizan visitas y cabañas con vistas al volcán. Pero si lo que se desea es una estancia con todas las comodidades, una de las mejores opciones es escoger el Hotel Arenal Kioro, a los pies de la montaña humeante, desde donde se pueden iniciar diversas excursiones (nunca a la cima, por medidas de precaución). El Hotel Arenal Kioro, además, dispone de paquetes especiales dedicados a los recién casados, que incluyen el hospedaje, cena romántica y un tour a los puentes colgantes, un safari, una caminata por el volcán o una excursión a la Catarata de la Fortuna. Igualmente, en el mismo hotel los recién casados podrán disfrutar de masajes y diferentes terapias para lograr un mayor bienestar. Se opte por una u otra zona, la vestimenta adecuada para visitar los parques debe ser ligera y fácil de lavar ya que, a menudo, se pasa por zonas de barro. Se aconseja llevar buenas botas de montaña y también prismáticos, para no perder ni un pequeño detalle de esta pequeña tierra de inverosímiles secretos.