LA NIEVE Y EL ESQUÍ son dos reclamos infalibles del turismo de invierno. Pocas emociones se pueden comparar a la sensación que proporciona deslizarse por una montaña nevada sobre unos esquís o una tabla de snowboard. Deporte y naturaleza se funden en un abrazo interminable, único, casi mágico. Los esquiadores saben que una vez iniciado el descenso comienza una aventura nueva, irrepetible. El esquí, además de una modalidad deportiva, es también un estilo de vida. Recién inaugurada la temporada invernal, miles de aficionados al deporte blanco aprovecharán la Navidad para poner rumbo a alguna estación de esquí. Courchevel es uno de los destinos más solicitados. Las razones son obvias. Situado en el corazón de los Tres Valles de la Saboya francesa, Courchevel es el mayor dominio esquiable del mundo, que agrupa las estaciones de Méribel, Menuires, Val Thorens, La Tania y Brides-les-Bains. Todos los esquiadores –principiantes, veteranos y expertos– pueden practicar su deporte favorito en las mejores condiciones y en un entorno privilegiado. INFRAESTRUCTURAS Courchevel vive por y para el esquí. Así lo demuestran sus 600 kilómetros de pistas, las 1.932 hectáreas de pistas apisonadas, los 189 remontes mecánicos, los 520 cañones de nieve y las 10.000 hectáreas de dominio esquiable fuera de pista. La prevención, la seguridad y el mantenimiento están cuidados al máximo. Infraestructuras, tiendas especializadas, alojamiento en las pistas, escuelas adaptadas, entre otros servicios, garantizan la práctica de cualquier modalidad deportiva de invierno. Así, 34 tiendas de deportes, 700 monitores y 64 remontes mecánicos se ocupan del esquí alpino. Al snowboard se dedican dos zonas lúdicas (dunas y cañones), un snowpark (half-pipe, baby-pipe, tricks), y 10.000 hectáreas fuera de pista en los Tres Valles. Los saltos de esquí disponen de tres trampolines, dos de ellos olímpicos. El esquí de fondo cuenta con 90 kilómentros de pistas gratuitas (Méribel y La Tania). Un equipo de guías permite disfrutar del senderismo sobre nieve, y un grupo de monitores especializados se encargan del telemark. REFERENCIA MUNDIAL El dominio esquiable de Courchevel es, sin duda, una referencia a nivel mundial gracias a la extensión y diversidad de sus paisajes: bosques de coníferas hasta los 2.000 metros de altitud, grandes extensiones de nieve en polvo, descensos vertiginosos como el de la Saulire a 2.738 metros o el de la Aiguille du Fruit a 3.051 metros, pendientes sostenidas, cañadas nevadas, desniveles infinitos… Ya lo dijo el mítico esquiador Emile Allais, antiguo campeón del mundo de esquí y director de la estación francesa durante muchos años: “El esquí es un deporte de ocio y ha de seguir siendo un placer”. Este espíritu inspira, desde los años 40, la filosofía de Courchevel.