Por Álvaro Laforet
@AlvaroLaforet

En momentos complicados como el que estamos viviendo en la actualidad, las escapadas relámpago, ya sea para desconectar o para trabajar como es en mi caso, se han convertido en una nueva fórmula para realizar sesiones fotográficas en destinos que en otro momento no hubiera tenido en cuenta. Soy fotógrafo y tener más contenidos es un plus para mi profesión. Por esta razón, realizar viajes rápidos en destinos a un precio muy competitivo, me ha dado alas para viajar más.

Existen rincones increíbles de la geografía española ideales, que me han sorprendido enormemente. No hace mucho tiempo, un amigo alicantino, modelo y que ha desfilado para grandes marcas, Edu Bianchi, me propuso realizar una sesión de modelaje en la Playa de San Juan, a escasos kilómetros del centro de la ciudad de Alicante.

Ciudad de Alicante

Aun siendo un destino muy popular, sólo había estado en Alicante una vez y la verdad que me apetecía conocer la ciudad y su costa. Como dato curioso, leí que el aeropuerto de Alicante es uno de los más transitado de España, con una afluencia de más de 15 millones de pasajeros.

Ese fin de semana tenía poco tiempo, con lo que decidí coger un Vueling, el mismo sábado a primera hora. Normalmente, una sesión necesito como mínimo cuatro días, pero me las podía apañar con 48 horas. Era algo rápido y ocioso.

En este viaje me llevé la instagramer llamada Laia Cebrián y al Tik-Toker, Alex Meri. En producción contaba con la ayuda de Álvaro M. Marco y Agueda Sánchez.

Laia y Álex

Al llegar al destino, cogimos un coche en el aeropuerto, en este caso fue con AVIS. Reservé un BMW que aún tenía un sabor a nuevo. ¡Ese olor tan característico en encanta! Me vine muy arriba y cogí un serie 2 de 7 plazas, ya que íbamos muy cargados.

Después de ver visitar varias localizaciones, dejamos las maletas en el hotel y nos vestimos con los atuendos típicos playeros; tan básicos como un bañador, camiseta y chanclas. Fuimos directamente a la playa de San Juan. Era nuestro momento de descanso, después del madrugón y antes de realizar la sesión fotográfica que organizamos por la tarde.

A escasos metros de la orilla, alquilamos “paddles surfs” en Aloha Sport San Juan https://www.instagram.com/alohasport/ y nos remojamos durante dos horas. 

Después fuimos a comer a un restaurante que me recomendó Edu, que me pareció increíble, ya no solo por la comida sino por la ambientación. No tenía previsto hacer fotos, pero me pareció tan interesante la localización que no me pude resistir a sacar la cámara. El restaurante, con una decoración “hippy”, se llamaba Le Sol, https://www.instagram.com/lesolrestaurante/.

Sobre las 16 horas, antes del atardecer, fuimos a unas calas rocosas que se encuentran al lado de la playa de San Juan. Una vez elegido el lugar, empezamos a desplegar todo el material. 

Soy un enamorado de los atardeceres ya que tiene una luz muy cálida y anaranjada, la llamada por los fotógrafos “Golden Hour”. La luz es la gasolina de la fotografía y uno de los estilos que más me gustan en la post producción es el efecto “orange teal” o “blockbuster”. Es un efecto típico del cine americano que llaman mucho la atención al ojo humano. La fotografía, con este perfil, tiene dos colores predominantes que es el naranja (orange) y el turquesa (teal). Son dos colores complementarios en la rueda cromática RGB. Los colores contrarios como es en este caso el naranja y turquesa, suelen ser muy agradables al ojo humano.

Empezaba a caer el sol y la mi cámara empezaba a arder. Me han preguntado que tipo de cámara utilizo para este tipo de sesiones. En mi caso, suelo llevar la Sony a7 RIV con varios objetivos. En este caso, utilicé mi maravillo Sony Zeiss 50mm f1.4 y el GM 70-200mm f2.8. Ambos me dan una gran versatilidad para retratos. Estoy enamorado de las ópticas fijas y llámame clásico, pero sigo con mi 50mm.

Además, me encantan los contraluces con lo que siempre llevo el flash con el fin de rellenar la cara y cuerpo del modelo cuando tengo el sol de frente y crea un halo de romanticismo a la fotografía.

Al caer la noche, fuimos a cenar a restaurante Ocean https://www.instagram.com/ocean_grupomarcos/. Me comentaron que es un espacio cultural y gastronómico con más de tres mil metros cuadrados al aire libre. Lo abrieron no hace mucho tiempo. Cenamos sushi y como no, bebimos un vino alicantino bien fresquito.

A la mañana siguiente, me levanté muy temprano para para ver como había quedado la sesión y me fui a desayunar. Metimos las maletas en el coche y nos fuimos a visitar la ciudad de Alicante. La han dejado preciosa. Sus calles estrechas, ayudaban a mitigar el calor que hacía. Paseando por el paseo vimos a una familia que vestían los trajes tradicionales. Obviamente no pude contenerme y hacerles fotos. Me contaron que las tres mujeres eran familia. Tres generaciones, abuela, madre e hija unidas por una tradición que lleva siglos.

No podíamos irnos de la comunidad valenciana sin probar una paella alicantina. Me recomendaron el restaurante La Taberna Ibérica, https://www.tabernaiberica.com/, regentado por una familia de maestros cocineros, los cuales han sabido preservar y transmitir el arte culinario de generación en generación. Uno de los platos estrellas es la paella. Tengo que confesar, aun siendo un delito gastronómico, me encanta la paella con limón. Mejor dicho limón con paella.

Ya era la hora de dejar el coche en el aeropuerto y volver a casa. Fueron 48 horas bien consumidas. Una desconexión y una experiencia divertida. La sesión de fotos fue brutal.