Danseurs TurkanasKenia es bien conocida por ser el lugar de referencia de los safaris y de la vida salvaje sin igual. Dentro de los límites de este destino podrás disfrutar de infinitos paisajes de sabana africana, antiguas culturas que han sobrevivido al mundo moderno, playas de aguas cristalinas y arrecifes de coral, sin olvidar la selva y las altas montañas cubiertas de nieve. Kenia, indiscutiblemente es todo esto pero aún es más, y si todavía te faltan motivos para conocer de cerca toda la magia de África, te contamos 10 curiosidades (bueno… en realidad son 12. Ese es el inconveniente de tener demasiado dónde elegir)  que seguramente desconocías y que son otras de las mucha razones por las que deberías elegir Kenia como tu próximo destino esta Semana Santa.

JAMBO NA KARIBU! Estas son las primeras palabras que el visitante escucha a su llegada a Kenia y que significan “hola y bienvenido”. Representan la esencia de un país acogedor que encierra una riqueza multicultural incomparable. Con más de 42 tribus diferentes, cada uno con su propio patrimonio cultural, su música, su danza, su arte y su particular indumentaria pero que contribuyen a construir la esencia misma del país.

Kenia tiene 582.000 kilómetros cuadrados (aproximadamente la misma extensión que Francia). El centro del país está atravesado por la línea del ecuador, quedando el Norte de Kenia en el hemisferio norte y el Sur de Kenia en el hemisferio Sur.

Todos los grandes nombres de la exploración como Livingstone, Stanley, Burton o Speke, ansiaron en su día alcanzar las orillas del Lago Victoria y comprobar que de él emanaban las fuentes del mítico río Nilo. Aun hoy muchos turistas siguen llegando a Kenia en busca de las huellas de estos exploradores y sintiendo el deseo de vivir experiencias para rememorar a los primeros aventureros en África.

“Cuna de la Humanidad”, probable Jardín del Edén, y el lugar donde hace seis millones de años el primer “Hombre milenario” caminó por las colinas de Tugen y emprendió su largo viaje de vuelta a las estrellas. Con una antigüedad que se remonta  a unos 25 millones de años, Kenia es la patria de la humanidad. La mayoría de los investigadores coincide en afirmar que África es el continente en el que aparecieron nuestros primeros antepasados. En 1984, una expedición sacó a la luz un esqueleto casi completo de un Homo erectus fallecido a la edad de 12 años y que contaba con más de un millón de años de antigüedad. Conocido como “el joven de Turkana” hoy puede contemplarse aun embalsamado y conservado en el Museo Nacional de Nairobi.

Kenia posee un museo viviente. Del antiguo arte de la construcción de barcos, los dhows son las embarcaciones más antiguas que surcan los mares con las velas desplegadas. Su existencia es un auténtico museo viviente. Los dhows han trasladado a monos, pavos reales tan preciados por el Rey Salomón. Se dice que también transportaron el incienso y la mirra ofrecidos por los Reyes Magos o los leopardos y leones tan ansiados por los romanos.

Paraíso de los ornitólogos. Kenia también es una de las capitales del mundo en el ámbito de las aves, es el segundo país de África y el cuarto del mundo con mayor número de especies de aves, más de 1.137. Es el hogar de la mayor de todas, el avestruz, que puede llegar a pesar 130 kg; y de la más pequeña, un nectarínido con forma de gema.

El  valle de la vida. La columna vertebral de Kenia es el Rift Valley, una enorme falla que atraviesa el país de norte a sur y que se originó durante la era pre-histórica por un movimiento de las placas tectónicas. Sin duda, uno de los grandes espectáculos es poder disfrutar de la maravilla que ofrecen los manantiales de aguas termales que surgen en forma de “geiser”. De hecho, la superficie del Rift Valley está salpicada por algunos de los lagos más populares de África, como el Nakuru, donde miles de flamencos tiñen sus aguas de color rosa.

En Kenia está el Fort Jesús, un fuerte portugués construido entre 1593 y 1596 y una de las construcciones europeas más antiguas de África, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Es uno de los ejemplos de fortificación del siglo XVI mejor conservados y supone un hito en el diseño y la edificación de la arquitectura militar ya que refleja a la perfección el ideal del Renacimiento en la armonía de las proporciones y su geometría basada en el cuerpo humano.

Patrimonio Mundial de la Humanidad. El rico patrimonio cultural y natural de Kenia no solo ha sido apreciado por los miles de turistas que llegan cada año. Desde 1997, la UNESCO reconoció el Lago Turkana, como uno de los lugares más bellos del mundo incluyéndolo en su lista de Patrimonio de la Humanidad. A dicha lista se han sumado posteriormente el Parque Nacional del Monte Kenia en 1997 cuyas nieves perpetuas puedes verse a kilómetros de distancia, la ciudad vieja de Lamu (2001) o los bosques sagrados de los Mikikenda (2008).

Memorias de Africa“Memorias de África”. Hace ya más de veinticinco años (treinta y uno para ser exactos) desde que se estrenó la película que revolucionó a toda una generación. La mítica película de Sydney Pollack (basada en la novela autobiográfica de la autora danesa Karen Blixen) permitió a los espectadores de todo el mundo descubrir los encantos y las maravillas naturales de África oriental. Imposible olvidar la secuencia de la avioneta en la que Redford y Streep sobrevuelan el Parque Nacional del lago Nakuru, y en la lejana reserva animal de Shaba, las cámaras panean sobre el hábitat de cebras, leones, jirafas y elefantes. Las vistas de la cima del Monte Kenia cierran la romántica escena que ha perdurado durante años en el imaginario colectivo.          Pero no pretendas encontrar una réplica exacta de la casa que aparece en el largometraje. Realmente sólo algunos exteriores se utilizaron, ya que el interior era demasiado estrecho y oscuro para rodar la película. Aunque sí pueden encontrarse algunos de los objetos utilizados en el rodaje, como el gramófono o el reloj de cuco, y el vestuario empleado por los actores. Además si prestas atención, el paisaje de fondo de la casa de Karen Blixen son los famosos cuatro picos de  Ngong Hills cuya forma la describe a la perfección la palabra masai que les da nombre, y que significa nudillos. En las colinas se encuentra además la tumba de Denys Finch-Hatton, amante de la escritora.

Restos volcánicos en Chyulu Hills. Las colinas de Chyulu son una cadena montañosa situada en el este de Kenia. Están formadas a lo largo de 100 kilómetros de campo volcánico. El vulcanismo en la zona se inició hace alrededor de 1,4 millones años en el norte de las colinas, y con el tiempo el vulcanismo se propagó hacia el sureste. Dentro de las colinas se encuentra la cueva Leviathan, uno de los tubos de lava más largo del Mundo. El Parque Nacional de los Montes Chyulu fue creado en el año 1983 y es uno de los secretos mejor guardados y menos conocidos de Kenia.

Let’s dance. La música es un potente hilo conductor de la cultura en Kenia. Basada en el sonido de los tambores, incorpora habitualmente ritmos tribales, cánticos e instrumentos tradicionales entre los que se incluyen flautas, liras y guitarras. En la costa, la música tradicional taarab suena fuerte, interpretada por una orquesta árabe. Junto con la música, la danza forma los cimientos de la cultura de Kenia. Cada región tiene su propia danza y cada ceremonia tiene su baile específico. Entre los bailarines más conocidos figuran los Masai y los Samburu, famosos por sus brincos llenos de naturalidad y vitalidad.