ACUARIO DEL PLANETA. El Mar Rojo es, sin duda, una maravilla de la naturaleza. Su verdadera riqueza fue descubierta en el 1950, en una expedición de Hans Hass. Se encuentra en la península del Sinaí, entre África y Oriente Medio y baña las costas de Egipto, Jordania, Israel, Arabia Saudí, Sudán, Etiopía y Yemen. Entre sus aguas limpias, cálidas (entre los 21º C y los 25º C) y de color turquesa, se esconden tesoros fascinantes, llenos de vida marina. Sus profundidades están vestidas de hermosas zonas rocosas y arrecifes de coral. Son verdaderas obras de arte naturales donde habitan peces de todos los colores y tamaños. De hecho, el Mar Rojo es famoso por su gran biodiversidad. Se pueden ver especies únicas, como peces cirujano, morenas, peces napoleón, tortugas, meros, cardúmenes de barracudas, tiburones de punta blanca, rayas moteadas y un largo etcétera. Pero no solo su fauna es uno de los atractivos de estas aguas. También lo son su flora y los restos de su pasado, como los barcos hundidos que yacen en el fondo del mar desde hace décadas. Estos, en efecto, son un regalo para la vista y los sentidos. Es una inmersión al fondo de su historia. El barco más famoso es el Thistlegorm, hundido por bombarderos alemanes en 1941. Lo descubrió Jacques Cousteau a una profundidad de 30 metros en los años 50. El Carnatic, de 90 metros de eslora, es otra de sus joyas submarinas. Naufragó en 1969 después de chocar con un arrecife de coral. Solo 10 pasajeros salvaron la vida. Por toda esta gran riqueza natural e histórica, el Mar Rojo se ha convertido en el destino preferido por los buceadores de t o – do el mundo. Es más, nada tiene que envidiar al mismísimo océano Índico. Las particularidades de sus aguas, como tener una gran concentración de sal, han hecho que sea uno de los lugares del planeta más hermosos bajo el mar. A parte de convertirse en la meca del buceo, los visitantes más reticentes a hacer inmersiones pueden descubrir sus encantos a través de paseos en barco con fondo de cristal o nadar con delfines en numerosas playas de su costa. En tierra firme, otra posibilidad es hacer una excursión al desierto en 4×4 o en moto.

LUGARES DE ENSUEÑO

Uno de los destinos más populares del Mar Rojo es Hurghada. Ciudad fundada a principios del siglo XX, es una famosa estación balnearia con renombre internacional para practicar deportes acuáticos, sobre todo snorkel. Otro de los lugares más conocidos es Sharm El Sheik. Es una zona famosa por su gran riqueza en fauna y flora marinas. Sus playas más populares están en las poblaciones de Naama Bay y Dahab, conocida como ciudad de oro, una de las joyas del Sinaí. A parte del submarinismo, es uno de los lugares para practicar tablavela. Otros puntos turísticos menos masificados son Safaga, a 40 kilómetros de Hurghada, Marsa Alam, la meca de los buceadores, o Port Said, caracterizado por la tranquilidad y la suavidad de su arena.

LEYENDA EGIPCIA

Es un pedacito de mundo, fascinante cuando sus montañas rompen el azul del cielo, cuando el desierto se funde con el agua del mar. Allí, en el fondo, se esconde parte de la historia de Egipto. Una tierra de momias y de farones, hijos del Sol. Después de ocho mil años, la eternidad que anhelaban los reyes egipcios perdura hoy en piedra, ante sus pirámides, y fluye entre las aguas del Nilo y arrastrada por la fuerza de sus corrientes marinas. En la actualidad, este país del norte de África todavía conserva su deseada inmortalidad. Respira sumergido en las profundidades del Mar Rojo, un verdadero paraíso de sensaciones y un regalo para el regocijo de n u e s t r o s sentidos.