Es la urbe más conocida del planeta y sin embargo no es fácil descubrir sus rincones más insólitos y entrañables. Nueva York precisa los cinco sentidos para ser entendida.

SORPRENDENTE. Desde cualquier ángulo que se mire esta ciudad parece conocida. Las escenas de Taxi Driver o West Side Story y los cientos de series y películas que se han rodado en sus calles manipulan la retina del viajero. Y no es cierto, no la conocemos. Cuando se baja del metro en la Quinta Avenida parece aún más grande, más luminosa e infinitamente más futurista que la que vemos asomarse a la pequeña pantalla.

Uno de los rasgos más sorprendentes de Nueva York es que el viajero pasa absolutamente desapercibido. Apenas se ha pisado la calle ya se empieza a formar parte de ella, al igual que los transeúntes de más de 100 nacionalidades que pasan cada día por Times Square y que hablan los 170 idiomas presentes en la metrópoli. Por datos como estos y teniendo en cuenta, según Forbes, que Nueva York es la ciudad más segura de EEUU, la mejor manera de conocer la ciudad es callejear, mirar con descaro y dejarse llevar. En cada rincón, en cada personaje o en cada negocio hay algo capaz de sorprender.

Visitas. Hay dos lugares de visita ineludible: la Estatua de la Libertad (se recomienda llegar en ferri desde el Battery Park) y Central Park, área de paseo para los habitantes de la ciudad en cualquier época del año. A partir de aquí las opciones son muchas. Se recomienda visitar el Empire State Building, el edificio más alto de la ciudad (381 metros de altura) y una de las maravillas del mundo moderno. El coloso está coronado por un magnífico observatorio (hasta donde trepó King Kong) desde el que se contemplan unas impresionantes vistas de Nueva York.

Una excelente elección en temporada de invierno es visitar dos de los museos más destacados de la ciudad: el Metropolitan Museum of Art, que acoge más de dos millones de obras de arte de todos los tiempos y descolla por su impresionante colección de arte egipcio, y el MoMA (Museum of Modern Art), que programa con habilidad algunas de las exposiciones más interesantes del mundo. Parada obligada para conocer el bullir de tendencias del arte contemporáneo.

A pesar del frío, hay que callejear por Times Square, famosísima intersección de calles en Manhattan, ya prácticamente peatonal, uno de los iconos más célebres del planeta con sus gigantescos anuncios de neón y los abarrotados teatros de Broadway. Y el Rockefeller Center, un espectacular complejo de rascacielos situado en la Quinta Avenida que alberga la famosa plaza donde cada año se enciende el imponente árbol de Navidad de Nueva York. Si queda tiempo, hay que ir a Greenwich Village, un barrio bohemio del bajo Manhattan, delimitado por el famoso río Hudson. Teatro. La Semana de Broadway regresará este invierno por tercer año consecutivo ofreciendo a los aficionados al teatro un 2×1 en las entradas de más de 20 espectáculos de Broadway. Los tíquets se pondrán a la venta el 4 de enero y podrán disfrutarse entre el 17 de enero y el 4 de febrero. Entre los espectáculos recientemente estrenados que participan este año están Anything Goes; Private Lives, con Kim Cattrall; Seminar, con Alan Rickman y Jerry O’Connell; y Spider-Man: Turn Off the Dark. También llega la Semana del Off-Broadway con oferta de 2×1 en entradas para espectáculos como Avenue Q, Blue Man Group, Rent y Stomp. Los tíquets se pondrán a la venta el 4 de enero para espectáculos entre el 30 de enero y el 12 de febrero. Los teatros del Off-Broadway están situados por todo Manhattan y ofrecen un ambiente intimista.