A FINALES DE LOS años 30,

 mientras el mundo contemplaba con inquietud el desplome de la Bolsa de Nueva York, un tren asomaba imperioso a las vías desti- lando algo de optimismo a la crisis. Era el Al Andalus, un coloso que perteneció a la monarquía británica y que hoy se ha con- vertido en un lujoso hotel rodante desde el que disfrutar del paisaje andaluz durante un viaje inolvidable de cuatro días. La principal característica de este ex- cepcional tren radica en los detalles, en el cuidado de cada rincón. Las atenciones, la gastronomía y la decoración transpor- tan al viajero al glamour de la belle epo- que. Y es que los coches del convoy se construyeron durante esta época dora- da y eran los reyes, por aquel entonces, los que disfrutaban de sus bondades. Recorrer Andalucía a bordo del Al An- dalus Expreso, propiedad del Grupo Inte- rrail, es una experiencia conmovedora, un privilegio de evocaciones románticas mar- cado con el sello de la elegancia y la dis- tinción. Un respeto por el diseño original que se ha combinado con una serie de in- teligentes mejoras para perfeccionar la ca- lidad del servicio y el confort de los pasa- jeros que apuestan por este original viaje.

El ‘Al Andalus Expreso’ permite disfrutar de la belleza de Andalucía desde un tren de lujo

CABINA DE ENSUEÑO

 El tren se compone de 14 coches, entre los que se cuentan los dos de restauran- te, uno de bar y otro con salón y una zo- na recreativa de juegos. Tiene una capa- cidad máxima de 74 pasajeros, repartidos en las 37 cabinas de los siete coches ca- ma. Cada cabina consta de dos camas bajas y baño completo. Si se prefiere, se puede reservar una de las cinco cabinas con cama de matrimonio. Durante el día, el camarote muda su aspecto, ya que am- bas camas pueden plegarse y convertir- se en cómodos sofás que dejan el espa- cio perfecto para una mesa y una silla, preludio de la lectura, la copa y la tertulia íntima. Las cabinas disponen de aire acon- dicionado con un regulador de tempera- tura en varios grados y posiciones, así co- mo calefacción. El Al Andalus Expreso cubre el itinera- rio de ida y vuelta Sevilla-Córdoba-Gra- nada. Los pasajeros tienen la posibilidad de visitar estas ciudades a su ritmo con la ayuda y colaboración, si así lo desean, del personal del tren, que puede encargarse de organizar visitas guiadas a gusto de los pasajeros. El desayuno, almuerzo y cena durante estos días están incluidos en los servicios del Al Andalus. De este modo, el huésped puede disfrutar durante la ma- ñana de la mezquita de Córdoba, degus- tar un almuerzo de alta cocina en el tren y dejar para la tarde el barrio judío, el fuer- te de Calahorra, el puente romano o el ba- rrio medieval. En Sevilla se impone una vi- sita a la catedral, La Giralda, los Reales Alcázares o el parque de María Luisa. Si se desea, Al Andalus Expreso puede tramitar una reserva de alojamiento en Se- villa o Granada, así como facilitar trayec- tos en el AVE u otras líneas regulares.

 

Durante el recorrido por las tierras de Andalucía, el pa- sajero estará acompañado por un personal de a bordo que velará para que la es- tancia sea entrañable y lle- na de experiencias persona- les. Atenderá cualquier consulta y facilitará toda in- formación o reserva que el viajero desee realizar en cualquiera de las tres ciuda- des por las que discurre el Al Andalus Expreso. Un equipo cualificado

 

TEXTOGUILLERMO TELES