La región alberga espectaculares viñedos, uno de los barrios medievales mejor conservados del mundo y un inusual dinamismo comercial.

 

El Tarn es uno de las provincias que componen la región de Midi-Pyrénées. Conocida por su pasado belicoso y su espíritu rebelde, la zona ha sido un importante centro económico desde el Medievo y cuna de artistas como Henri de Toulouse-Lautrec.

La ciudad de Albi, su capital, se encuentra a menos de una hora en coche de Toulouse, a orillas del río Tarn. Al llegar, el visitante puede pasear entre las callejuelas del casco antiguo, uno de los barrios medievales mejor conservados del mundo, entrar en alguna de sus tiendas artesanas o simplemente admirar los patios interiores de sus edificios.

La localidad dio nombre a una de las herejías medievales más conocidas, la de los Cátaros o “Albigenses” que predicaban la salvación mediante un estricto rechazo del mundo material. Tras la cruzada albigense, durante la primera mitad del s.XIII, se construyó la Catedral de Santa Cecilia, de estilo gótico y construida en ladrillo rojo. En 2010, la Ciudad episcopal de Albi fue reconocida por el Comité del Patrimonio cultural de la Humanidad de la UNESCO por su valor universal y excepcional.

 

tn2 interior de la catedral de Santa Cecilia

Justo al lado de la Catedral se encuentra el Palacio de la Berbie, antigua residencia de los obispos de Albi, hoy sede del Museo Toulouse-Lautrec. El Museo posee la mayor colección pública del pintor, más de mil obras del artista. Si visita el museo no olvide visitar sus extraordinarios jardines desde los que podrá contemplar el Pont Vieux, el puente más antiguo aún en uso de Francia.

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Para los amantes del buen comer, el Tarn ofrece una oferta gastronómica muy variada y para todos los bolsillos. Sin duda los platos estrella son el pato y la oca, además de los quesos y los embutidos típicos de la región. Pero también hay también espacio para la innovación; en el restaurante l’Esprit du Vin el chef David Enjalran propone un menú sopresa inspirado en sus productos favoritos.

A unos escasos minutos de Albi se encuentra el viñedo de Gaillac. Los monjes benedictinos empezaron a producir vino en el s.X y a lo largo de los siglos el método se ha ido optimizando. La variedad y riqueza de este viñedo se atribuyen al micro-clima oceánico y al autan (viento regional). Hoy en día los vinos son exportados por toda europa y gozan de reconocimiento mundial.

 

Algo que sin duda también llamara la atención de los visitantes es el increíble carácter de las mujeres del Tarn. Desde la recién electa alcaldesa de Albi, Stephanie Giraud-Chaumeil, hasta Martine Moulet, una de las pocas francesas que ejerce el oficio de herrera artesana tradicional; son muchas las historias de mujeres pioneras en desempeñar oficios tradicionalmente considerados de hombres.

No siempre ha sido fácil que se las reconociera, nos contó Gigi, propietaria del acogedor restaurante Le Tournesol en Soreze, “cuando mi hija y yo fuimos a pedir un préstamo al banco, nos dijeron que qué íbamos a hacer dos mujeres con un restaurante tan grande, pero eso fue hace treinta años”. Cuando traen el cassoulet, Gigi interrumpe su historia y se despide abruptamente con una sonrisa: “tenéis que comerlo caliente sino no es lo mismo”.

 

 

+Info www.albi-tourisme.fr/es

Alojamiento: Hostallerie Saint-Antoine ****

Restaurantes: Le Tournesol en Soreze (www.restaurant-tournesol.com)

L’Esprit du vin en Albi (http://www.lespritduvin-albi.fr)