La Mamounia reúne las obras inéditas de ambos artistas, su amor por Marruecos y su historia común.

Entre el 20 de febrero y el 3 de marzo La Mamounia de Marrakech acogerá una exposición fascinante, ya que reunirá -por primera vez en Marruecos- la magistral colección de dos pintores de culturas completamente diferentes: Sir Winston Churchill y Hassan El Glaoui.

Se presentarán en total ocho obras de Churchill y diecisiete de Glaoui, la mayor parte inéditas en Marruecos. Será igualmente la primera vez que los cuadros de Sir Winston Churchill acompañen las obras de un artista de Marruecos.

La exposición estará abierta al público entre el 20 de febrero y el 3 de marzo de 2014 y será una ocasión muy especial para descubrir el amor de estos dos artistas únicos por Marruecos y también su historia común. De hecho fue Sir Winston Churchill quien consiguió convencer al padre de Hassan El Glaoui -hoy convertido en uno de los pintores más reconocidos de Marruecos- de que este debía continuar sus estudios en la facultad de Bellas Artes de París.

En cuanto a Churchill, pintó su primer cuadro en 1935 durante su primera visita a Marruecos. Desde entonces desarrolló una pasión tan fuerte por el país y La Mamounia que afirmaría sin tapujos que se trataba del “lugar más bello del mundo”. Por primera vez en Marruecos, La Mamounia (con la valiosísima ayuda de Touria El Glaoui, hija de Hassan El Glaoui) ha logrado el ambicioso objetivo de sacar adelante esta exposición única, que revela similitudes artísticas inesperadas entre los dos hombres.

Una exposición que llegará seguramente a lo más hondo de sus visitantes gracias a su singularidad y belleza y que se inscribe en el marco de la Biennale de Marrakech (del 26 de febrero al 31 de marzo de 2014) que tiene como objetivo estrechar lazos entre las diferentes culturas a través del arte.

La Exposición ‘Encuentros en Marrakech: Pinturas de Sir Winston Churchill y Hassan El Glaoui’ estará abierta al gran público de forma gratuita todos los días del 20 de febrero al 3 de marzo de 2014, de 10h30 a 19h30 (salvo el 22 de febrero: cerrado a las 17h).

Sobre Hassan El Glaoui :

Nacido en 1923, Hassan El Glaoui es hijo de Hadj Thami El Glaoui, Pachá de Marrakech y miembro de una de las familias bereberes más antiguas, con más de tres siglos de historia y famosa por contar con losguerreros más valientes de la región del Atlas. Hassan, más independiente que los suyos, se decantó por un camino artístico considerado como una pérdida de tiempo y hasta una deshonra para la tribu orgullosa de La Glaoua. En vez de estudiar Ciencias Políticas eligió seguir pintando a pesar de las objeciones de sus padres.

Su carrera de pintor no habría sido posible de no ser por la influencia de dos hombres, responsables de convencer a su padre de su talento. El primero fue Sir Winston Churchill en una visita a Marrakech durante la guerra. El político británico vio algunos de sus cuadros y entendió que merecía una carrera de artista. El segundo fue el General Goodyear, reconocido coleccionista y presidente fundador del Museo de Arte Moderno de Nueva York, que al ser recibido por el Pachá de Marrakech escribió lo siguiente: “Visité a Hassan en su estudio y me impresionó especialmente la frescura y viveza de sus cuadros, la mayoría pintados con ‘aguada’, el único material utilizado entonces. Sus jinetes tienen siempre esa mirada de los grandes Árabes…”. El elogio de M.Goodyear por la obra de Hassan El Glaoui le ayudó sobremanera en su primera exposición en París en 1950. Hassan se mudaría a París en 1952 y sería entonces alumno de Madame Charmy, célebre pintora de la época, y de M. Souverbie, que se especializó en el dibujo técnico. Una sucesión de exposiciones suyas tuvo lugar en Berlín, Hamburgo, Düsseldorf, Madrid y Toulouse. En 1964, Hassan El Glaoui regresó a Marruecos, expuso por primera vez en Casablanca y recibió la aclamación entusiasta del público marroquí. Le siguieron exposiciones en Rabat, Marrakech, Cannes, Marsella y Londres. Su manera de situar a sus personajes en un fondo tan dinámico hace que el espectador se sienta inmediatamente inmerso en la nobleza étnica y la elegancia de una temática tan exótica. Encontramos igualmente sutiles paisajes y retratos de la famosa Guardia Real Marroquí en su colección. Esta es una ocasión poco frecuente para ver el trabajo de un pintor marroquí capaz de aportar una comprensión innata del arte oriental, así como su elegante interpretación del expresionismo moderno.

Sobre Sir Winston Churchill en Marruecos:

Además de un político legendario, Sir Winston Churchill fue también el defensor de los “pueblos libres”, autor de 43 libros y un pintor de paisajes consumado y talentoso. No en vano ganó el prestigioso premio “de honor extraordinario de la Real Academia de las Artes” en 1948. Y aunque no comenzó a pintar hasta los 40 años, firmaría alrededor de 500 obras, de las cuales la mayoría permanece en su domicilio de Chartwell, muchas de ellas con una gran carga histórica, ya que fueron pintadas en uno de los momentos cruciales de la Segunda Guerra Mundial. Al concluir la gran conferencia de aliados de Casablanca, el 14 de enero de 1943, Churchill convenció a Roosevelt de acompañarle a Marrakech. “No puede haber venido hasta el lejano Norte de África y marcharse sin ver Marrakech. Quedémonos dos días y déjeme acompañarle en una puesta de sol en las montañas del Atlas”, dijo. Fue durante esa visita que Churchill pintó su único cuadro en tiempos de guerra: La Torre bereber, que regalaría más tarde al presidente Roosevelt como recuerdo de su viaje juntos.