LA PENÍNSULA ESCANDINAVA esconde una región que une dos países a través de un gran puente. Se trata de Oresund, una zona en la que daneses y suecos comparten historia y costumbres sin perder de vista el país al que pertenecen. En total, tres millones y medio de personas habitan esta región del norte de Europa, que se extiende en 21.000 kilómetros cuadrados delimitados por Bastad y Falster, de norte a sur, y Kristianastad y Roskilde, de este a oeste. El gran reclamo de esta región es el puente de Oresund, que comunica la capital danesa, Copenhague, con la ciudad sueca de Malmo, situada al sur del país. Miles de daneses y suecos realizan cada día el trayecto que separa ambos países para trabajar o realizar actividades de ocio en una u otra orilla.

COPENHAGUE EN EVOLUCIÓN

Más de mil años de historia han quedado grabados en las plazas adoquinadas, los cobrizos edificios, las calles y los parques de Copenhague, ciudad de reyes por poseer la monarquía más antigua del mundo. A pesar de su historia milenaria y sus numerosas edificaciones del siglo XVI perfectamente conservadas, la capital danesa es una ciudad viva, transgresora y en constante evolución. Por todas partes se observa el resurgir de zonas nuevas, arquitectura de última tendencia y ofertas culturales que combinan tradición y modernidad. Al recorrer los canales, se pueden visitar los nuevos proyectos en los muelles de Copenhague: la ampliación de la Biblioteca Real (conocida como Diamante Negro) y el Teatro de la Ópera construido en el 2005 se alzan como los lugares estrella dentro de la oferta cultural de la ciudad. La capital danesa ofrece múltiples posibilidades si solo se dispone de un fin de semana. El Culture Kick es un nuevo concepto, una alternativa de ocio para los amantes de las artes clásicas. Durante años, los seguidores de la ópera y el ballet viajaban hasta Italia, Inglaterra o los grandes teatros de París, Londres o Nueva York, pero ahora, viajando a Copenhague, también se pueden disfrutar estas artes. Culture Kick es un proyecto innovador desarrollado por el Teatro Real de Dinamarca, la cadena hotelera danesa Arp-Hansen, la agencia de viajes Travel Art, la oficina de turismo danesa y SAS, la compañía de líneas aéreas escandinavas. El combinado incluye dos butacas de la mejor categoría para una función en el Nuevo Teatro de la Ópera de Copenhague o en el Teatro Real de Dinamarca, dos noches de hotel, un cóctel de bienvenida y desayuno. Pero la ciudad también es un buen destino si se viaja sin pareja porque Wonderful Copenhague organiza un conjunto de alternativas para el turista soltero que quiere conocer la capital junto a viajeros como él: paseos en bicicleta, visitas a la ópera y a museos o cenas en compañía en la ciudad más grande de Escandinavia.

MALMO, PARA IR DE COMPRAS

Además de ser el mayor enclave comercial y gastronómico de la zona, Malmo es la puerta de entrada a Suecia desde el continente europeo. El frío y la niebla pintan el paisaje de esta ciudad, la tercera más grande del país, situada en el centro de la región sur. En los últimos años, Malmo ha ganado prestigio con ofertas que incluyen desde espectáculos musicales y conciertos clásicos hasta todo tipo de teatro experimental y jazz. Con el orgullo de haberse convertido en uno de los puntos comerciales más atractivos de Suecia, la plaza de Lilla Toro alberga tiendas de diseño que atraen a los mayores entendidos del sector. Además, en el centro de la ciudad está situado Hansa Compagniet, un hervidero de locales y restaurantes de moda. Oresund recoge el encanto de Dinamarca y Suecia en una sola región. Para conocer Copenhague y Malmo en un solo viaje solo hace falta atravesar el estrecho que separa ambos países, disfrutar del frío y elegir entre la variada oferta que se combina en un solo fin de semana.