POCOS PAÍSES PUEDEN presumir de albergar en sus lindes grandes dosis de magia concentrada en castillos, montañas, aldeas o valles. Escocia puede. Quizá por eso cuenta con una red de rutas bien señalizadas para llegar a pie a todos aquellos parajes donde el transporte convencional no llega. Y es que a pesar de contar con grandes ciudades como Glasgow o Edimburgo, Escocia es un país eminentemente rural, y en esa parcela guarda toda la tradición y las historias de personajes fantásticos que un día habitaron sus tierras. Personajes que quizás todavía se esconden al borde de los innumerables caminos por recorrer. Paul McCartney cantaba en 1977: “Península de Kintyre, niebla ondulante del mar, mi mayor deseo es siempre a tu lado estar”, y recordaba cuando en sus años mozos vivió en esta península del oeste de Escocia. Entonces no existía el Kintyre Way, ruta natural que se inaugura en agosto de este año y que, a través de 140 kilómetros, recorre la península de norte a sur, de Tarbert a Dunaverty. Autóctonos acogedores pueblan los rincones de este camino sirviendo de guía para descubrir grutas ocultas, playas desiertas y pequeñas aldeas de pescadores. El tiempo medio para completar el Kintyre Way es de entre cuatro y siete días.

UN PIE EN CADA HISTORIA
Alexander Selkirk era el navegante escocés en quien se inspiró Daniel Defoe para escribir su novela Robinson Crusoe. Nació en Lower Largo, uno de los lugares que pueden conocer los caminantes que se adentren en la historia escocesa mediante la ruta del condado de Fife. En esta región se han añadido 150 kilómetros al clásico Coastal Path, que va desde las afueras de Edimburgo hasta el puente que comunica con Dundee. Otros lugares interesantes que se pueden visitar a lo largo de esta ruta son las cuevas prehistóricas de East Wemys; el castillo de Aberdour o Saint Andrews, meca del golf; o Kinghorn, donde murió el rey Alejandro III el Glorioso al caer de su caballo. Ardblair Trail es el nombre de un castillo pero también de la ruta que comienza en sus cercanías, en East Perthshire. El trayecto sigue por el castillo de Newton, donde según la leyenda, habita la misteriosa Green Jean, el fantasma de Jean Drummond, ahogada en un lago cercano al no ser correspondida amorosamente por un noble de la familia Blair. Pese a lo complicado que debe resultar fotografiarlo, se dice que el espectro vaga precisamente por el recorrido de Ardblair Trail. Otra ruta de East Perthshire es la conocida como Knockie Walk. Su recorrido empieza en la zona donde antiguamente merodeaban los peligrosos ladrones de ganado y continúa ascendiendo las misteriosas colinas que rodean el valle de Lornty. Caminos para ser andados.