EN PRIMAVERA

Estocolmo rompe con todos los tópicos. Tras los meses de frío y las noches eternas, la luz empieza a ves- tir de nuevo esta bella ciudad sueca, dan- do paso a los días en los que no llega a ponerse el sol. Es en esta época cuando se desmelena en sus calles, parques, la- gos, bares, restaurantes, museos, tien- das de moda…, cuando sus habitantes invaden las terrazas…, cuando la capital escandinava nunca descansa. El casco antiguo o Gamla Stan es el punto de partida para descubrir esta be- lla urbe, dispersa en 14 islas. Aquí resul- ta fácil dejarse sorprender por su grande- za histórica y cultural, ya que se esconden los edificios medievales del siglo XIII me- jor conservados de todo el norte de Eu- ropa. Aprovechando las primeras horas de sol, también merece la pena pasear por los barrios de Östermalm, con edifi- cios antiguos e iglesias con torres picu- das, o el de Södermalm, la zona bohemia por excelencia donde no faltan los típicos cafés acogedores y las actuaciones es- pontáneas de jazz. Y es curioso ver có- mo en una tierra tan preocupada por man- tener vivas sus tradiciones es donde hier- ven algunas de las ideas más atrevidas del diseño mundial.

PURA CREATIVIDAD

Estocolmo es uno de los escenarios ur- banos más artísticos del mundo. Cuen- ta con cerca de 70 museos, aunque una cita ineludible esta primavera es Moder- na Museet, una de las mejores salas eu- ropeas que exhibe hasta el 4 de mayo una muestra sobre el conocido pintor y ci- neasta Andy Warhol, quien en los años 60 consiguió inmortalizar en sus lienzos a Marilyn Monroe. Otra de sus principa- les atracciones para estas fechas es Mi- llesgarden (www.millesgarden.se). Esta galería de arte y casa del escultor Carl Mi- lles celebra su centenario con una expo- sición de esculturas del artista sueco Ulf Rollof. E

l 17 de mayo, la sala se transfor- mará en una fiesta acuática de pompas de jabón en la que se podrá disfrutar de baños en las fuentes y ac- tuaciones musicales. Y de las ilustraciones al arte en vivo. Para los aman- tes del género dramático, una visita recomendada es el teatro del famoso director sueco Ingmar Bergman que, en el 2008, cumple 100 años. Por eso, acogerá en los próxi- mos meses varias obras de im- portantes autores suecos, co- mo la trilogía de las tres coronas de August Strindberg. Además, con la tarjeta Estocolmo, los rin- cones más curiosos de la ciudad se rinden a los pies del viajero, ya que ofrece importantes descuen- tos no solo en toda la red de transporte público, sino tam- bién para acceder a lugares de interés como la galería de arte Bonniers Konsthall o los museos de la policía (Polis- museet) y del deporte (Rik- sidrottsmuseet). Sin pausa, las calles se van llenando de cazado- res de moda, que vienen y van entre el bullicio en busca de las mejores marcas del mundo. Un buen sitio para ir de com- pras se llama PUB Varuhu- set, uno de los modernos grandes almacenes de Es- tocolmo que reúne artícu- los de diferentes estilos de vida. Pero en prima- vera también es intere- sante acercarse hasta las ferias más van- guardistas sobre moda y diseño nórdico (Berns), y últimas tendencias en comida, bebida y reposte- ría (GastroNord). Para descansar, nada mejor que delei- tarse con los sabores de su reconocida gastronomía en los numerosos bares y restaurantes de la ciudad. Y si el bolsillo lo permite, nadie se puede resistir al Stadshuskällaren, un mesón situado en el edificio del ayuntamiento, donde se co- cinan los platos que comen cada año los premios Nobel y los reyes de Suecia.

 Y con la barriga llena, se abre un escenario con vida las siete noches de la semana a través de sus clubs y pubs. Esto es Estocolmo, una hermosa tie- rra, situada en un archipiélago de más de 24.000 islotes y cayos, que fusiona lo an- tiguo con lo moderno; la energía del cen- tro con la tranquilidad de sus canales de agua cristalina y llena de salmones; su es- tética urbana con los paisajes naturales. Es su singular magia que se despierta cuando se abren las flores del Báltico.