DELICADO, SILENCIOSO Y BELLO. Así es el final de la tierra o Fin-Landia, lo que es lo mismo. Un asombroso país que seduce e inquieta por sus paisajes de belleza embriagadora. Un paraje perfecto para perderse. Para encontrarse. De hecho, el cineasta Julio Medem eligió Finlandia como el destino final para sus Amantes del Círculo Polar, una intensa historia romántica, llena de encuentros y desencuentros, que alcanza el punto álgido frente al sol de medianoche, cerca de la ciudad de Rovaniemi, en Laponia. Allí todo es posible. Papá Noel existe y tiene ubicado su propio taller de juguetes. Imagínense sentados frente a un lago finlandés. Atrás, abedules de 20 metros de altura. Al lado, una cabaña de madera. Y una silla colocada a pocos metros del agua para contemplar ese sol excepcional que luce majestuoso en el firmamento sin ponerse durante 73 días seguidos. Sosiego, una fogata y buena compañía. Es, sin duda, el sueño de una noche de verano. Qué menos se podría esperar del país de los mil lagos, como también se le conoce. Cuenta con 187.888. El más grande es el Saimaa, de 4.000 kilómetros cuadrados. En esta época estival es cuando lucen esplendorosos. Azules y verdes que se desplegan con intensidad ante la mirada de los viajeros perplejos en mitad de una naturaleza impoluta y cautivadora. La celebración más importante del solsticio de verano es la de San Juan, que también se festeja frente a aguas cristalinas, con hogueras y música. Cerca de la Región de los Lagos (en el centroeste del país) se levantan las ciudades de Lappeenrata y Savonlinna, donde está el castillo de Olavinlinna, una fortaleza medieval que data del 1480 y que acoge cada mes de julio el gran Festival de Ópera. Turku es la ciudad más antigua de Finlandia, anterior capital llena de célebres vestigios medievales, bañada por el mar Báltico y el río Aura. El archipiélago de Turku es uno de los más bellos del mundo. Cerca está Naantali, hogar de los simpáticos Mummis, creados por la autora de literatura infantil Tore Jansson. En la Finlandia occidental destacan las ciudades de Oulu y Rauma, con un barrio antiguo de casas de madera. En el oeste, están Kainuu y Karelia, zonas ideales para los amantes del turismo de aventura. En el sur, se puede recorrer el Camino Real, lleno de castillos medievales, iglesias de piedra y casas señoriales.