Hay regiones con duende que uno nunca se cansa de visitar. Siempre queda algo por ver, algo por contemplar, por no citar la sensación de la primera visita. Un claro ejemplo de esta vivencia es Flandes, un rincón extraordinario de arte y cultura, ideal para vivir un sueño romántico. Situada en pleno corazón de Europa, en la parte norte de Bélgica, esta región reúne un sinfín de atractivos fáciles de descubrir en una escapada, gracias a las buenas conexiones y cortas distancias entre sus ciudades de arte, que garantizan un ambiente tranquilo y una gran oferta cultural en un marco romántico e histórico. Amberes, Bruselas, Brujas, Gante, Lovaina y Malinas son las seis joyas de la corona flamenca. Cualquiera de ellas sorprenden al más pintado, con un patrimonio histórico inigualable, una variada programación cultural y una reconocida gastronomía. Y siempre en un contexto relajante que invita a descubrir la región a pie por los legendarios barrios medievales, en barca por los románticos canales, en bicicleta y en los tradicionales carruajes. EL ARTE EN UN PAÑUELO La región de Flandes es un pañuelo. Sus ciudades de arte se encuentran tan próximas que se puede aprovechar al máximo una escapada de tres o cuatro días. El entorno es realmente único: en ningún otro sitio del mundo se concentran tantas ciudades con tanta historia artística en una superficie tan pequeña. Las ciudades de arte están hechas a la medida de cada persona, con un centro histórico que se puede recorrer a pie fácilmente. Cada ciudad tiene sus elementos diferenciales, pero todas con carácter propio. Amberes hace gala de una arquitectura barroca y ofrece un ambiente muy vivo con su cultura de terrazas al aire libre. Bruselas tiene un estilo capitalino, con importantes museos a nivel internacional y un casco histórico muy acogedor que se puede recorrer a pie. La ciudad universitaria de Lovaina disfruta la vida con su cerveza y sus jóvenes habitantes entre los antiguos edificios. Malinas es pintoresca y pequeña pese a su rico pasado, cuyos testigos son el impresionante edificio del ayuntamiento y la piedra miliar de la Torre de San Romualdo. Brujas rebosa de lugares de interés y obras artísticas, mientras que Gante sobresale por la fortaleza medieval de Gravensteen y sus refinadas casas gremiales a orillas del agua. GASTRONOMÍA EXQUISITA Más de 400 tipos de cervezas, una inmensa variedad de ginebras y el afamado chocolate belga, con sus finísimos pralines, son algunos de los productos estrella de Flandes, que cuenta con tiendas selectas como la Het Anker de cervezas (Malinas); la Sukerbuyc de chocolate (Brujas); la tienda Del Rey de galletas (Amberes); De Vagant, de ginebra (Amberes); y Mostaard Fabriek, con la más extensa variedad de mostaza, ubicada en Gante. Ahora que se aproxima la Navidad, Flandes es la región ideal para disfrutar de los mercadillos navideños y las pistas de patinaje que tanto cautivan a los más pequeños, sin olvidar el cine, jazz, teatro, danza, exposiciones y otras manifestaciones culturales que conjugan el pasado más rico con los aires más contemporáneos. Quizá por ello, directores y compañías de renombre mundial ofrecen con frecuencia sus conciertos en esta región, escenario habitual de ballets clásicos e innovadoras formas de danza contemporánea. ¿Le concede a Flandes este baile?