DE NORTE A SUR, del Mediterráneo al Atlántico, la oferta turística de Francia, apoyada en su historia, su geografía, su arquitectura, su arte, sus costumbres y su gastronomía, es inconmensurable. En la costa oeste, allí donde se asoma al Atlántico, el turismo francés ofrece hoy cuatro puntos de primer orden.

LA HERMOSA ROCHELLE
Para descubrir La Rochelle, el visitante debe deambular por los muelles del puerto viejo y pasear por las calles peatonales, porque el enclave posee una larga historia que lo sitúa en primera línea a partir del siglo XII gracias al comercio de sal y de vino. El acuario, a dos pasos de las torres del puerto viejo, merece una visita. www.poitou-charentes-vacances.com CIUDAD CORSARIA El espíritu aventurero de los corsarios cautiva al visitante sólo con contemplar las murallas de la ciudad de Saint-Malo. En la puerta de Rance, tras asombrarse por las mareas más impresionantes de Europa, se hace indispensable visitar la Cité d’Alet, la cuna de la fortaleza de los corsarios. El paseo por la cornisa permite contemplar preciosas vistas de la ciudad y de la bahía de Saint-Malo. Las termas marinas, a orillas de una playa de tres kilómetros de largo, permite disfrutar de una estancia que compagina salud, belleza, deporte y bienestar. www.vacaciones-bretana.com

ABADÍA DE LEYENDA
El monte Saint-Michel es una de las grande curiosidades monumentales de Francia. Se trata de un islote rocoso de 80 metros de altura y un kilómetro de circunferencia que está coronado por una abadía cuyos orígenes se remontan al siglo VIII y que incluye un espléndido conjunto gótico formado por el claustro y el coro. Al perderse por las estrechas callejuelas que llevan a las murallas el visitante queda extasiado por el espectáculo que va surgiendo ante sus ojos. www.normandy-tourism.org

CUNA DE JULIO VERNE
Dicen que Nantes tiene los pies en el momento actual y un pasado vinculado al comercio marítimo y fluvial, que se hace presente en el barrio de la isla Feydeau y su puerto. Al caer la noche un paseo por los barrios de la Judería y de Bouffay abre las puertas a la Nantes noctámbula. Además, Nantes es la cuna del gran Julio Verne a quien se dedica un recorrido por los lugares que frecuentó el escritor o que le sirvieron de inspiración.