GIBRALTAR ES POLIÉDRICO. Y lo es porque a sus más conocidas facetas –la presencia militar, el sabor colonial o el papel de guardián de una de las puertas de entrada al Mediterráneo–, se une ahora la vertiente turística. Si es indudable que el Peñón ha tenido siempre un gran atractivo para los muchos británicos que residen en el sur de España, el Gibraltar Tourist Board está empeñado ahora en mostrar los encantos de la roca a turistas y visitantes procedentes de todo el mundo. ¿Y cuáles son estos atractivos? Los más evidentes se centran en la peculiar geografía, en la fauna y la flora –con el mono rabón como protagonista indiscutible–, en una ciudad que constituye un pequeño rincón del Reino Unido con incrustaciones andaluzas y en las huellas indelebles de su controvertida historia. Pero también hay otros más ocultos, como las numerosas cuevas –algunas de ellas con presencia de arte prehistórico– o los pasadizos subterráneos que horadan el Peñón y que, desde hace poco, se encarga de mostrar el recorrido turístico Rock and Fortress (Peñón y Fortaleza). Esta atracción ha venido a unirse a los numerosos encantos tradicionales de Gibraltar, entre ellos el recomendable acto de callejear e ir de compras (el popular shopping) por el centro de la ciudad, o la visita a lugares de interés o de carácter histórico, como la cueva de San Miguel, el museo, los jardines botánicos, la capilla de Nuestra Señora de Europa, la mezquita de Ibrahim-Al-Ibrahim o Parsons Lodge.

GASTRONOMÍA Y DEPORTE
Para quienes ponen especial interés en la gastronomía, el pescado y el marisco constituyen el máximo exponente culinario, aunque la oferta incluye también platos étnicos y de la cocina europea. Los puertos deportivos de Marina Bay y Queensway Quay reúnen a una buena selección de restaurantes especializados en la pesca del día. El mar, por descontado, es un elemento de primer orden en Gibraltar, para aquellos que desean disfrutar de los deportes náuticos, del submarinismo o, simplemente, están interesados en un recorrido náutico para contemplar los distintos tipos de delfines que pueblan la bahía.

‘ROCK AND FORTRESS’
Este nuevo itinerario turístico se desarrolla en la zona alta del Peñón y consiste en la visita guiada y a pie de los túneles del Gran Asedio, que datan del siglo XVIII, y de los excavados durante la segunda guerra mundial. Los primeros se construyeron con el fin de emplazar los cañones durante el asedio de las tropas franco-españolas. Dado el éxito alcanzado, estos túneles, que forman un auténtico laberinto, se ampliaron en 32 millas entre 1940 y 1941 cuando existía la posibilidad de un ataque por parte de las tropas alemanas. Restaurados en parte con fondos de la UE, los túneles incluyen impresionantes salas para muy diversos fines, aunque muchas nunca fueron utilizadas.