NACER EN UNA ISLA es crecer en un pequeño continente de cultura. Nada se diluye ni se pierde con la fuerza del viento o la bravura del mar. La expresión artística se dilata merced al orgullo de una población que reclama su identidad y su sello diferencial más allá de la influencia que llega con las olas. Cuba, Zanzíbar, Madagascar, Puerto Rico o Sicilia, por citar algunas, marcan en el mapa un punto de inflexión, un pedigrí que atrae por su exotismo, por su oferta de toalla y bañador y por su propuesta deportiva. Gran Canaria flota frente a África con la fuerza del sol y la personalidad de su cultura. No olvide las gafas cuando la visite. Las necesitará para dar cuenta de sus museos, teatros, festivales y monumentos. Además de su belleza natural –ahí le harán falta las de sol–, esta isla se caracteriza por la variedad y riqueza de sus manifestaciones culturales. Durante todo el año es posible encontrar en Gran Canaria una programación cultural que abarca todos los aspectos creativos; desde la música hasta las artes plásticas, pasando por el teatro, la danza o las fiestas populares. PASIÓN FILARMÓNICA La música está muy presente en la vida de la isla. En Las Palmas de Gran Canaria se encuentra la sociedad filarmónica más antigua de España, creada en 1845. La agenda de conciertos y festivales deja pocos huecos vacíos en el calendario: en enero y febrero se celebra el Festival de Música de Canarias, el Festival de Ópera Alfredo Kraus, natural de la isla, arranca en febrero y se despide en junio; la temporada de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria va de octubre a junio y el Festival de Zarzuela se celebra en noviembre y diciembre. El Festival World of Music, Arts and Dance (Womad) de noviembre, los festivales de rock de octubre, los de jazz de julio y los de música celta en marzo completan la oferta musical de la isla. Buena parte de la riqueza histórica y cultural de Gran Canaria está en sus museos, lugares que conservan, investigan y exponen gran parte de ese legado. En su amplia diversidad temática es posible encontrar desde el pasado aborigen de la isla hasta su historia más reciente, así como casas que rinden homenaje a sus hijos más ilustres en distintas disciplinas, sin olvidar las de costumbres populares y tradiciones etnográficas. La mayoría de sus sedes son por sí mismas dignas de ser visitadas al estar situadas en edificios histórico- artísticos, claros ejemplos de la variada y rica arquitectura hecha en Canarias, desde la urbana a la rural. MUSEOS PARA TODOS Algunos de los museos más visitados son el Museo Canario, fundado en 1892 y con una de las más completas colecciones arqueológicas sobre la población aborigen de las islas; la Casa de Colón, con una exposición sobre el papel de Canarias en el descubrimiento de América, o el Museo Néstor, que exhibe la obra de Néstor de la Torre, uno de los pintores simbolistas españoles más importantes. Los centros de arte de Gran Canaria acogen importantes muestras itinerantes de artistas locales e internacionales. Exposiciones como Volar: 100 años en el aire y 100 años de historia con la aviación se podrán disfrutar desde diciembre de 2003 hasta septiembre de 2004 en el Museo Elder de la Ciencia y la Tecnología. En cuanto al cine, Gran Canaria celebra entre marzo y abril el Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria, en el que se proyectan películas de todo el mundo y al que acuden reconocidas figuras del celuloide. En los distintos teatros de la isla se puede asistir a espectáculos de teatro y danza que cuentan con las mejores compañías del mundo del escenario. En el mes de diciembre se celebrarán las Jornadas Internacionales de Danza, entre julio y agosto, el Festival de Teatro y Danza y en septiembre, el Encuentro Teatral Tres Continentes. El buen tiempo propicia que las fiestas populares de Gran Canaria se celebren todo el año. Algunas de ellas tienen su origen en antiguas celebraciones aborígenes, otras son de carácter religioso o institucionales. Pero si algo une a todas ellas es el espíritu festivo con que los canarios viven cada una de sus citas con la tradición. Las fiestas de Carnaval, en febrero y marzo, son las más representativas de todas cuantas se celebran en la isla. En ellas se desata la imaginación de la población, que sale a la calle con originales disfraces que nada deben envidiar a Río de Janeiro. Otras citas importantes son las fiestas fundacionales de la ciudad (junio), la fiesta de la Rama de Agaete (agosto), la fiesta del Charco en la Aldea de San Nicolás de Tolentino (septiembre) y la de Santa Lucía (diciembre).