EN 1959 Hilton revolucionaba el mundo hotelero inaugurando el primer establecimiento ubicado cerca de un aeropuerto: el San Francisco Airport Hilton. Casi medio siglo más tarde, la cadena internacional inaugura su quinto hotel en la Península recuperando la apuesta original por las ubicaciones estratégicas: el Hilton Madrid Airport está situado en un lugar privilegiado, a cinco minutos del aeropuerto de Barajas y a un cuarto de hora del centro de la capital. Tras cuatro años de espera desde que comenzaran las obras, hoy se pueden admirar las dos torres de ocho plantas que convergen en un amplio vestíbulo, obra del arquitecto Miguel Oliver. El Hilton Madrid Airport está diseñado para convertirse en un gran centro de negocios. Prueba de ello son los más de 1.700 metros cuadrados que el hotel ofrece para celebrar reuniones, congresos y convenciones. Todos los espacios de trabajo cuentan con luz natural y están equipados con las últimas novedades tecnológicas (conexión wi-fi en todo el recinto, equipos para videoconferencia, sistemas de traducción instantánea, etcétera). La guinda es la sala de juntas, un espacio pensado para celebrar reuniones del más alto nivel. De alta gama son también las 284 habitaciones del establecimiento. De hecho, este es uno de los cuatro hoteles de cinco estrellas que se pueden encontrar en la capital española y el más cercano al recinto ferial de Ifema. EL MEJOR GUSTO El principal artífice de la oferta gastronómica del Hilton Madrid Airport es su chef Johan Rox, un maestro cocinero de gran experiencia y reconocimiento internacional, que lleva más de 20 años trabajando en prestigiosos restaurantes y cadenas hoteleras de España, Argentina, Bélgica, Holanda, Alemania y República Dominicana. Las creaciones más selectas pueden degustarse, por ejemplo, en forma de cena a la carta en el restaurante Reserva, situado en la torre sur. Para comidas más informales, los clientes del Hilton Madrid Airport pueden acercarse a La Plaza, un espacio en el que los platos del día están expuestos en dos grandes islas ovaladas en forma de bufet. Tras la cena, los clientes pueden dejarse caer por el Ferrum Bar, un espacio abierto donde destaca la decoración creada a partir de la fusión de metales y el mobiliario contemporáneo. El detalle es tal, que se han labrado pequeños orificios en la pared en forma de constelaciones para que la luz natural se pueda colar por ellos. Los domingos se celebran en el Hilton Madrid Airport con un espectacular brunch que, al igual que los desayunos y las comidas, tiene lugar en La Plaza. Los clientes que prefieran un desayuno tradicional siempre pueden optar por el famoso Hilton Breakfast, uno de los productos más conocidos de la cadena y una de esas apuestas que solo puede firmar la mayor compañía hotelera del mundo.