En la costa dálmata, al sur de Croacia, el Mediterráneo se expresa en todo su esplendor, conservando esa mágica fusión entre el agua de azul intenso y los bosques de pinos, olivos, encinas y cipreses. En este marco, y a solamente 15 minutos del centro de Dubrovnik (el destino más solicitado de todo el país), se encuentra el Hotel Valamar Lacroma Dubrovnik 4 estrellas superior. Un establecimiento premium integrado perfectamente en el entorno que le rodea, sin estridencias ni concesiones al turismo de masas.

Situado en la península de Lapad, al oeste del núcleo antiguo, ha sido construido según los parámetros de la arquitectura natural y pensado tanto para viajes de placer como de negocios. Sus 401 habitaciones, elegantes, modernas y acogedoras, seducen desde el primer momento por las impresionantes vistas de las islas Elafiti, siempre presentes en el horizonte de Dubrovnik y que albergan toda una serie de atractivos naturales que hacen que valgan la pena montarse en una lancha para explorarlas una a una.

Luz mediterránea.

Desde las habitaciones estándar (desde 79 euros por persona en habitación doble) hasta la suite presidencial, los nueve tipos diferentes de alojamiento se adaptan a todos los huéspedes del Hotel Valamar Lacroma Dubrovnik, cada rincón del cual queda inundado por la serena luz del Mediterráneo. Quizás el mejor lugar para sentirla es su piscina exterior, de 380 metros cuadrados y rodeada de jardines. Otra opción son las tres playas (de piedras, como la mayoría en la costa dálmata, pero de agua cristalina) situadas a tan solo unos minutos del hotel, donde también se pueden practicar deportes náuticos y buceo en unas aguas cálidas, transparentes y rebosantes de vida submarina.

Pero el hotel guarda todavía otra refrescante sensación: el Ragusa Spa, con sus atractivos tratamientos únicos realizados a partir de productos mediterráneos. Para empezar, simplemente los colores terrosos y el delicado aroma a hibisco y laurel de sus salas seducen y relajan como pocos. Baños y saunas perfumadas o camas de agua complementan un amplio abanico de rituales y programas que también se pueden realizar en pareja. Además, Ragusa Spa es el único en Dubrovnik que ofrece un área exclusiva femenina, el spa Afrodita.

Gastronomía de la zona.

Otra de las claves del Hotel Valamar Lacroma Dubrovnik es que ofrece una auténtica experiencia gastronómica. A ello dedica numerosos espacios: los restaurantes Langusto (a la carta) y Lacroma (bufet), y los bares Orsula, Palma Lounge y Nocturno Wine & Cocktail. La cocina mediterránea es interpretada por renombrados chefs, que incluyen con acierto sorprendentes toques regionales. Bogavantes, langostas y otras especialidades de marisco se degustan junto a la gran variedad de excelentes vinos locales, en un emplazamiento con vista panorámica. Desde aquí, como desde la mayoría de las habitaciones, tenemos de frente el mar y las Elafiti, por lo que sentarse a la mesa se convierte en un placer para el gusto y para la vista.

La península de Lapad ofrece algunos puntos de interés, aunque queda indudablemente empequeñecida por la belleza del centro histórico de Dubrovnik, considerada no sin razón la perla del Adriático.

Desde el hotel salen constantes autobuses que acercan a la ciudad amurallada. Inmortalizada en innumerables portadas de revistas internacionales, es un lugar del que el escritor George Bernard Shaw decía que había que visitar si se buscaba el paraíso terrenal. Si sigue sus consejos, el visitante encontrará una ciudad llena de cultura, con una particular vida nocturna y una vibrante sucesión de acontecimientos, especialmente durante su conocido festival de verano, que en 2012 tiene lugar del 10 de julio al 25 de agosto.

Un buen motivo para visitar la ciudad, aunque Turismo de Croacia aporta uno más: entrando en su página de Facebook (http://facebook.com/visitacroacia) se puede ganar un viaje para dos personas con los vuelos incluidos y una estancia de siete noches en el Hotel Valamar Lacroma.

Más información:

www.visitacroacia.es
www.valamar.com

Texto: Xavi Datzira