NO EXISTE, OFICIALMENTE, un año Bond, pero este 2008, sin duda, lo parece. Al menos en Gran Bretaña. Son muchas las propuestas e itinerarios disponibles estos días en las islas relacionados con el centenario de Ian Fleming, creador del popular agente con licencia para matar. Sin duda, poco menos que un paraíso para el fan de las películas de James Bond, pero también para los cinéfilos y amantes de la literatura en general. El Imperial War Museum, por ejemplo, ha abierto hasta el mes de marzo la exposición Solo para tus ojos, un apasionante viaje por la vida del creador del agente 007. La muestra incluye curiosidades como apuntes y notas de investigación realizadas por Fleming en Estambul para su obra Desde Rusia con Amor, de la que se exponen también los zapatos con navaja retráctil de Rosa Klebb; una camiseta manchada de sangre utilizada por Daniel Craig en Casino Royale; el arpón de Operación Trueno, el abrigo usado por Sean Connery en Agente 007 contra el Dr. No o el inolvidable bikini de Hale Berry en Muere Otro Día.

ESCENARIOS DE PELÍCULA

Aunque son muchos los destinos exóticos que ha visitado James Bond en todo el mundo, hay también un número sorprendente de lugares en Gran Bretaña que han servido de telón de fondo para sus películas. Su base principal ha sido Londres y, sobre todo, el cuartel general del MI6 –servicio de inteligencia secreto británico– en Vauxhall, al sur de la ciudad. El río Támesis, por su parte, ha ejercido como decorado más que apropiado para persecuciones acuáticas como la que da comienzo a El Mundo Nunca es Suficiente. The Collage of Arms, cerca de la catedral de St. Paul; la casa de subastas Sotheby\’s o el Hotel Ritz de Picadilly son algunas otras localizaciones destacadas. Asimismo, en el 22 de Ebury Street figura una placa azul que indica el lugar de nacimiento de Ian Fleming hace 100 años. A las afueras de Londres se encuentra el magnífico parque nacional de Black Park, que simulaba un campo rebelde de Uganda al inicio de Casino Royale. Y en Kent, muy cerca de Caterbury, se halla un pintoresco y viejo pub llamado Duck Inn, mencionado en el libro Solo se vive dos veces, y en cuyo jardín Fleming confesó haber encontrado gran inspiración para sus libros. Allí figura actualmente una placa conmemorativa que así lo atestigua. Por cierto, aquí el Martini se ha sustituido por cerveza peleona de barril; eso sí, ni agitada ni revuelta. La popular frase del espía más famoso de la historia está inspirada en un antiguo barman del Dukes Bar, situado en el hotel del mismo nombre en Mayfair, uno de los lugares más frecuentados por Ian Fleming. 2008 es también la fecha de celebración del centenario de Dukes y para celebrarlo se ha creado el paquete Bond About Town, que incluye una habitación doble, tres cenas en el restaurante del hotel, una sesión de manicura Moneypenny y una clase magistral sobre la preparación del Martini. Pero a Bond también le gusta comer bien, y aunque la socorrida cantina del MI6 suele figurar en todas las novelas del personaje, en ocasiones el héroe se deja caer por el renombrado restaurante Scott\’s, que en 2001 celebró su 150 aniversario. Conocido por sus pescados y mariscos, ofrece especialidades tan sofisticadas como cangrejo aliñado con Black Velvet –cóctel que mezcla cerveza negra y cava– o urogallo asado regado con champán rosa. El restaurante fue siempre uno de los favoritos de Fleming. Actualmente se encuentra en el 20 de Mount Street, en el barrio de Mayfair.

EL MEJOR AMIGO DE BOND

No hay película de James Bond que se precie que no contenga alguna secuencia de persecución por tierra, mar o aire. Aquí no hay posibilidad de reproducir esas peligrosas carreras, protagonizadas siempre por especialistas, pero sí de ver de cerca algunos de los espectaculares vehículos utilizados por el agente secreto. El Museo Nacional del Motor, en Beaulieu (New Forest), muestra algunos de las extraordinarias máquinas utilizadas en los filmes de Bond, como el AMC Hornet de El Hombre de la Pistola de Oro; el Aston Martin de Alta Tensión; la moto BMW R1200 de El Mañana Nunca Muere o el anfibio Lotus Submarine Car, con llantas convertibles en aletas, de La Espía que me Amó. Por otra parte, el museo Bletchley Park, que acoge un sinfín de objetos de la Segunda Guerra Mundial, albergará el 25 de agosto exhibiciones de paracaidistas y colecciones de Aston Martins.