NATURALEZA ÚNICA, colores sugerentes, gigantescos desiertos de lava, vegetación singular plagada de flores exóticas, fauna con valiosas especies exclusivas, el firmamento de uno de los cielos más limpios del planeta… conforman la cara más natural de Tenerife.

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La isla ofrece unas condiciones inmejorables para practicar todo tipo de actividades al aire libre

Tenerife es el lugar ideal para regalarse las mejores vacaciones en la naturaleza. A una media anual de 23 grados centígrados, cualquier momento es perfecto para fundirse con el entorno y practicar todo tipo de actividades al aire libre en una isla que está situada a poco más de dos horas y media de vuelo desde Catalunya.

De la costa a la alta montaña; del Atlántico a la cumbre del imponente volcán Teide… Diferentes y llenas de encanto, las zonas norte y sur contrastan como si distaran miles de kilómetros. En poco más de una hora de carretera los amarillos y ocres tan sugerentes del sur dan paso al verde penetrante de la vegetación del norte. La causa: los vientos alisios, que enfrentan la cara septentrional de las montañas para dejar allí su humedad y regar con ella la tierra.

El paisaje está repleto de joyas natura

Los valores y atractivos de Tenerife para pasar unos días de vacaciones en la naturaleza son innumerables. El drago de Icod, con entre 600 y 800 años de edad, es todo un símbolo de la isla. Pero el primero de los tesoros ecológicos de Tenerife es el Parque Nacional de las Cañadas del Teide, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. En el interior de este extenso espacio protegido se encuentra la montaña más alta del territorio español, de 3.718 metros de altitud. Los macizos de Teno, Adeje o Anaga son otras tantas muestras de lo que lo que la naturaleza es capaz de crear. Como creó la laurisilva, una frondosa y espectacular formación boscosa donde Canarias tiene su último refugio. El mar es otro de los grandes atractivos naturales de Tenerife. Navegar junto a ballenas y delfines, observar fondos marinos o medirse con el viento y las olas haciendo surf, kitesurf o windsurf completan una oferta única.

DESCANSO Y RELAJACIÓN

Tenerife ofrece alojamientos singulares integrados en maravillosos entornos naturales para el mejor descanso. Tanto en el norte como en el sur de la isla se puede elegir entre fincas, hoteles o casas rurales rodeadas de verdes plataneras, de viñas o de árboles frutales; junto al mar o en plena montaña; sobre un acantilado o en cascos históricos llenos de sabor y tradición, hoteles de ambiente familiar, caseríos centenarios o un parador que se asoma al Teide a 2.200 metros de altitud.

También es posible abandonarse al placer de la relajación en exclusivos centros de salud y belleza o activar el cuerpo y la mente viviendo experiencias únicas en plena naturaleza y siempre a una temperatura ideal. La isla ofrece además condiciones perfectas para la práctica de todo tipo de actividades al aire libre como escalada, parapente, bicicleta, espeleología o senderismo.

Tenerife muestra su cara más auténtica a través de sus diversos festejos populares: romerías y celebraciones de tradición ancestral, en los que la hospitalidad de la gente invita al visitante a sentirse parte de la fiesta.

La gastronomía es otro de los puntos fuertes de la isla tinerfeña. En pequeños restaurantes de ambiente sencillo y familiar, la cocina local regala sabores nuevos; platos tradicionales o cocina vanguardista elaborada por expertos restauradores con productos del mar y la tierra. Además, las cinco denominaciones de origen ofrecen tintos o blancos que en su día inspiraron a Shakespeare o Scott.