QUIZÁ SU NOMBRE NO haga justicia a su capacidad evocadora. La llamaban la Verraco por los chirridos de sus frenos. La locomotora fue construida por la empresa belga Hartmann en 1887 y estuvo en funcionamiento hasta 1969. Desde entonces acumulaba suciedad en un hangar. Pero hace siete años la Asociación Venteña de Amigos del Ferrocarril se encargó de restaurarla y la envió a un taller especializado en Lleida, donde terminaron de dejarla lista para que surcase de nuevo las vías. Antes, su caldera funcionaba con carbón; ahora lo hace con gasoil, pero su forma de avanzar sobre raíles es la misma que a principios de siglo. La iniciativa del Patronato de Turismo en colaboración con Renfe y la Asociación Venteña de Amigos del Ferrocarril es la de llevar viajeros hasta las joyas del románico palentino en un tren de época guiado por la Verraco. El ruido y humo blanco de un tren de vapor quizás permita descubrir el paisaje palentino desde otro punto de vista. A 50 kilómetros por hora el paisaje se aposenta en los grandes ventanales, conformando verdaderas postales ubicadas en un tiempo que se estancó en las piedras del románico. Y es que Palencia tiene mucho que enseñar. No hay que olvidar que con la iniciativa de la Verraco la Diputación de Palencia quiere seguir promoviendo el turismo y potenciar las visitas a sus joyas románicas. Los viajes están organizados dentro del producto Palencia, por supuesto, que ha puesto en marcha la Diputación Provincial. Se trata de una serie de paquetes turísticos para recorrer los principales puntos de interés del románico palentino, que se ofrecen especialmente al mercado madrileño. El proyecto funcionó con éxito el año pasado y se potencia con el aliciente de incluir el viaje en tren de vapor.

TRAYECTO DE LA VERRACO
Con esta locomotora resucitada, la Verraco, solo se pueden organizar seis viajes este verano. Como explica el diputado de Turismo de Palencia, José Antonio Rubio Mielgo, “es complicado contar con esta máquina, entre otras razones, porque el viaje a Frómista desde Venta de Baños dura dos horas y en ese período no puede haber otros trenes circulando en la línea”. El precio de cada billete es de 28 euros y permite acceder al amplio catálogo de arte románico de Palencia, de Dueñas a Villamuriel de Cerrato, de Aguilar de Campoo a Cervera de Pisuerga. Destino Frómista.