CUNA DE EXCELENTES caldos, el vino es uno de los buques insignia de La Rioja. Vinos jóvenes y afrutados, crianzas sobrios, aromáticos reservas y grandes reservas hacen las delicias de los paladares más exigentes. Pequeños cosecheros artesanos y bodegas centenarias permiten disfrutar de un producto de reconocido prestigio en el mundo entero. Tradición y experiencia son rasgos que identifican la calidad de los vinos de Rioja. Los riojanos son especialistas en el proceso de elaboración y crianza del vino. La popular fiesta de la Vendimia, que se celebra en Logroño en el mes de septiembre con la ofrenda del primer mosto de la cosecha a la Virgen de Valvanera, es el máximo exponente de la rica cultura vitivinícola de La Rioja. La tradición religiosa también está muy ligada a la historia del vino. A San Millán se le atribuye el milagro de multiplicar el vino, y a los monjes la transmisión de su elaboración y mantenimiento. El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Rioja, creado en el año 1926, es el órgano encargado de controlar y garantizar la calidad del vino producido en la región. En 1991, el Gobierno concedió el carácter de Calificada a la DO Rioja, primera y única en España. Enclavada en el valle del Ebro, la región vitivinícola de La Rioja es ideal para el cultivo de la vid por su situación geográfica, el clima y el suelo. Tempranillo, Garnacha tinta, Mazuelo, Graciano, Viura, Malvasía y Garnacha blanca son las principales variedades que se utilizan para elaborar los vinos de Rioja. EL ENVEJECIMIENTO El proceso de elaboración es distinto en función del tipo de vino: blanco, tinto o rosado. Mediante exámenes organolépticos y analíticos el Consejo Regulador determina si el vino obtenido merece la DO Calificada Rioja. El proceso de envejecimiento, por su parte, caracteriza y diferencia a los vinos de Rioja de los del resto de las zonas vinícolas del mundo. Los vinos envejecidos se dividen en Crianza (aquellos que como mínimo han permanecido un año envejeciendo en barrica de roble); Reserva (son vinos muy seleccionados, con un envejecimiento mínimo entre barrica de roble y botella de tres años); y Gran Reserva (vinos de cosechas excepcionales que han envejecido un mínimo de dos años en barrica de roble y tres en botella). Sin duda, la Rioja es un paraíso para los amantes del buen comer y del buen beber.