LA VALETA, LA CITTA’ UMILLISSIMA, la urbe fortaleza, la plaza construida por caballeros para caballeros. Todo esto es la actual capital de Malta, orgullosa de sus cinco siglos de historia, de ser una obra maestra del barroco y de su nombramiento como Patrimonio de la Humanidad. Y, todo ello, sin dejar de ser una ciudad viva, activa, europea, con un rico comercio y un innegable atractivo turístico que desborda su cuadrícula de angostas calles y se desprende de su atmósfera intemporal. Tras la llegada de los Caballeros de San Juan a Malta, en 1530, y después del gran asedio turco de 1565, la ciudad fue fundada por el gran maestre de la Orden de San Juan Jean Parisot de la Vallette. Con el apoyo del Papa Pío V y del rey Felipe de España, la construcción corrió inicialmente a cargo del arquitecto italiano Francesco Laparelli y fue terminada por el maltés Gerolamo Cassar, cuya obra maestra es la cocatedral de San Juan. Finalizada en el p l a z o asombrosamente corto de solo 15 años, La Valeta responde tanto a la idea de constituir una fortaleza para defender la cristiandad como de ser una obra maestra cultural. La ciudad se levanta, con sus impresionantes murallas, sus fuertes y su catedral –durante tres siglos sede de la orden–, sobre la roca de la península del monte Sceberras y se eleva de forma escarpada entre los puestos de Masamxett y el Grand Harbour. Tras varios siglos de historia que marcaron su lento crecimiento, La Valeta fue seriamente destruida por los bombardeos que sufrió durante la segunda guerra mundial, aunque pudo mantener intactas muchas de sus riquezas, entre ella la catedral, sin duda la obra maestra de los caballeros.

VISITAS IMPRESCINDIBLES
Para cualquier visitante de La Valeta, cualquiera que recorra sus empinadas calles y descienda por las escaleras que bajan hasta la zona de muelles, la ciudad se ofrece como un lugar lleno de bellas iglesias, de palacios y de auberges o alojamientos de los caballeros. Sin duda, la visita a La Veleta no está completa si no se recorre Republic Street, donde se asoman los principales edificios: los jardines Upper Barracca, con sus impresionantes vistas al puerto y a las Tres Ciudades; la catedral de Sant Juan, con sus capillas dedicadas a sus santos patronos; el palacio de los Grandes Maestres, actualmente sede de la Presidencia de la República; la Biblioteca, con sus incunables y, finalmente, el Hospital de los Caballeros.