Un teatro con la piscina más profunda de alta mar, los mejores espectáculos de Broadway, una tirolina que sobrevuela un tiovivo, un parque con especies naturales inspirado en Central Park, una pista de patinaje sobre hielo, un simulador de olas para practicar surf o la presencia de algunos de los personajes de DreamWorks entre la tripulación. Estos son algunos de los grandes atractivos de los espectaculares Oasis of the Seas y Allure of the Seas, los barcos más grandes del mundo, propiedad de la compañía Royal Caribbean, que operan en el Caribe. Son una buena forma de descubrir algunos de los mejores puertos de Bahamas, Jamaica o México.

Y para aquellos viajeros inquietos que quieran conocer en primera persona la magia de lugares más recónditos y desconocidos, Royal Caribbean pone a su disposición cruceros por los Emiratos Árabes Unidos, India, Alaska y Nueva Inglaterra, Australia, Brasil o las Islas Fiji, que les permitirán vivir las aventuras más singulares en los lugares más inusitados del mundo. Y al contrario: los más tradicionales tienen cruceros por el Mediterráneo y el Norte de Europa. Porque este es uno de esos placeres que todo el mundo debería probar al menos una vez en la vida.