AFORTUNADAMENTE aún quedan lugares fascinantes por descubrir. Lituania ha reaparecido en el mapa de Europa hace relativamente poco y, para la gran mayoría, supone un enigma. Quienes la han visitado por primera vez se sorprenden agradablemente al encontrar un país rico en tradiciones y riquezas naturales y culturales. Lo cierto es que este país báltico parece sacado de un cuento de los hermanos Grimm: hay castillo sobre el agua, globos en el cielo, lagos azules, cisnes, delfines o ámbar, que llega a la costa arrastrado por las olas del mar. La República de Lituania promete imborrables recuerdos. A pesar de su pequeño tamaño (65.300 kilómetros cuadrados y 3.413 habitantes), no es fácil elegir itinerario. Por ello, cabe destacar 15 puntos de interés para el visitante. DLa Ciudad Vieja de Vilnius. Fue inscrita en la lista de obras de arte culturales mundiales de la Unesco en 1994. Es uno de los cascos antiguos más bonitos de Europa central y oriental. El color claro de sus palacios y las torres de sus iglesias recuerda las antiguas ciudades de Italia Roma y Florencia. DEl castillo medieval. Trakai, un pequeño pueblo rodeado de lagos, fue en un tiempo la capital de Lituania. Su castillo de ladrillo rojo construido sobre una isla en el lago, parece sacado de un cuento medieval. Los entusiastas de la edad media podrán pasar agradables momentos explorando el castillo y sus alrededores. DLa República de Uzupis. Es el distrito bohemio de Vilnius. Ofrece una mirada a la avant-garde, con artistas abriendo sus estudios al público, piezas de escultura a lo largo del río y con los cafés locales sirviendo de anfitriones a poetas que garabatean versos y estudiantes que sostienen animados debates filosóficos. DEn globo sobre Vilnius. Solo unas pocas capitales europeas permiten el vuelo en globo sobre la ciudad. En Vilnius pueden aterrizar y despegar desde el margen del río Neris. DLa Colina de las Cruces. Decenas de miles de cruces se amontonan en las laderas de la colina. Las primeras fueron colocadas allí en memoria de los caídos en el alzamiento contra el régimen zarista en 1831. DKernavé. Se la suele llamar la Troya lituana. En ella hay restos de una civilización que se remontan a 11.000 años atrás. La reserva está inscrita en la lista de sitios de Patrimonio Cultural Mundial de la Unesco. DCarnaval de Rumsiskés. Lituania, por ser el último país de Europa en aceptar el cristianismo, tiene tradiciones de festivales folclóricos que combinan elementos cristianos y precristianos. Uno de estos eventos es Uzgavenés, el martes de Carnaval. Tiene lugar en el museo etnográfico al aire libre en Rumsiskés, cerca de Kaunas. DFestival de la Canción. La canción folclórica en Lituania siempre ha sido un medio de afirmación de la identidad nacional. El festival de la canción y danza folclórica, que comenzó hace más de cien años, es el evento central de su vida cultural. DParque nacional de Aukstaitija. Ocupa un territorio significativo, rico en pintorescos bosques y lagos, por los que se puede viajar en canoa. DEl parque Grutas. Muchos países poscomunistas removieron o destruyeron los símbolos de la época pasada. En Lituania fue creado un singular parque temático, utilizando esculturas y otros objetos de la era soviética. DPalanga. Es un pequeño pueblo costero en el que la gente se congrega en masa en el verano. La obligatoria caminata nocturna por el muelle para despedir al sol ocultándose en el mar se ha hecho una tradición. Es también de interés el parque, en el que se ubica un palacio neoclásico, que actualmente aloja el Museo del Ámbar. DParque de Europa. El centro geográfico de Europa se encuentra aproximadamente 26 kilómetros al norte de Vilnius. Allí se ubica el parque de Europa, donde hay más de 100 esculturas de diversos artistas. DTeatro. Los directores lituanos actuales de teatro son conocidos en todo el mundo. Eimuntas Nekrosius, especialista en piezas de carácter filosófico e imaginativo, ya ha sido cuatro veces nombrado el mejor director de Europa. DMuseos. La mayor parte de los museos están dedicados a la historia del país o a la naturaleza. Los más interesantes, el museo del ámbar, del caballo, de la apicultura y el museo del mar, que acoge espectáculos de delfines. DAventura. Se pueden practicar deportes acuáticos, pesca, pedalear por todo el país en bicicleta, montar a caballo o realizar paseos sobre esquís. Lituania parece un país de cuento, inventado y fuera del mapa. Pero esta es una de esas ocasiones en que la realidad supera la ficción.