PROBABLEMENTE NUNCA

se desve- larán los objetivos que llevaron hasta Je- rusalén en 1118 a Hugo de Payns y a sus ocho acompañantes, entre los que se en- contraba Godofredo de Saint-Audemar. Pero lo que sí sabemos con certeza es que fueron ellos los fundadores de la Or- den del Temple, legendaria asociación re- ligiosa que intentaba armonizar la vida as- cética del monje con la militar, teniendo como objetivo la defensa de los peregri- nos que llegaban a Tierra Santa. Con la conquista de la ciudad de Llei- da, en el año 1149, los templarios reci- bieron varios bienes, como compensación por la ayuda prestada durante el sitio, en- tre los que se incluía la colina de Gardeny (en El Segrià) donde alzaron un comple- jo conventual. Aunque ha llovido mucho desde en- tonces, y pese al paso de tantos siglos, el que fuera uno de los principales centros decisorios templarios de la Corona de Ara- gón vuelve a abrir ahora sus puertas, tras un largo proceso de remodelación del castillo.

De esta forma, Turisme de Lleida po- ne al alcance de los visitantes un frag- mento de la historia, mediante paneles di- dácticos, montajes audiovisuales y ele- mentos explicativos que recrean la vida de esta orden religiosa y militar en las tie- rras leridanas y ponen de manifiesto la im- portancia estratégica de la colina desde la época romana. Aunque ha cambiado mucho su fiso- nomía medieval, el conjunto monumental de Gardeny conserva claramente los pa- trones de la arquitectura templaria de los siglos XII y XIII. Se mantie- nen restos del doble recinto amu- rallado

El conjunto conserva los patrones de la arquitectura templaria de los siglos XII y XIII

PROBABLEMENTE NUNCA

se desve- larán los objetivos que llevaron hasta Je- rusalén en 1118 a Hugo de Payns y a sus ocho acompañantes, entre los que se en- contraba Godofredo de Saint-Audemar. Pero lo que sí sabemos con certeza es que fueron ellos los fundadores de la Or- den del Temple, legendaria asociación re- ligiosa que intentaba armonizar la vida as- cética del monje con la militar, teniendo como objetivo la defensa de los peregri- nos que llegaban a Tierra Santa. Con la conquista de la ciudad de Llei- da, en el año 1149, los templarios reci- bieron varios bienes, como compensación por la ayuda prestada durante el sitio, en- tre los que se incluía la colina de Gardeny (en El Segrià) donde alzaron un comple- jo conventual.

Aunque ha llovido mucho desde en- tonces, y pese al paso de tantos siglos, el que fuera uno de los principales centros decisorios templarios de la Corona de Ara- gón vuelve a abrir ahora sus puertas, tras un largo proceso de remodelación del casy de la torre de la cara norte que rodeaba el patio que acogía el recinto conventual. De este sobreviven los principales edifi- cios nobles, como la sólida torre habita- ción de dos plantas que acogía los dor- mitorios, el almacén y la bodega. El segundo edificio de referencia del conjunto es la iglesia de Santa Maria de Gardeny (siglo XII), centro espiritual de máxima im- portancia en el siglo XIII, así como su cementerio.

Otros puntos de interés

Al conjunto monumental de Gar- deny, que acogerá una oficina de información y otros servicios tu- rísticos, como recorridos guiados, han de sumarse otros puntos de interés cercanos, que constituyen la denominada Ruta de los Domi- nios del Templo, o Domus Templi, y que reúne un patrimonio arqui- tectónico singular de gran valor histórico. Entre estos lugares destacan los restos templarios de Monzón, Mi- ravet, Tortosa y Peñíscola, que per- miten realizar un apasionante via- je a través de la historia de las cuencas del Cinca, el Segre y el Ebro desde 1130, año en que se es- tablece la orden en la Corona de Aragón, hasta el siglo XIV, año de su disolución.