¿ES POSIBLE RETROCEDER 7.000 años rodeado de mar, sol y otras lindezas? Pues sí. Basta escaparse a Malta, en pleno corazón del Mediterráneo, para disfrutar de un paraíso de tesoros inesperados, llenos de historia y vitalidad. Playas, cafés, tiendas y monumentos sin igual componen unas islas verdaderamente afortunadas. Cualquier momento, cualquier época del año es buena para disfrutar de unas vacaciones a la carta. La isla de Malta está acompañada por Gozo (con su nombre lo dice todo) y Comino. Muchas cosas se han dicho de estos territorios, pero ninguna tan acertada como aquella frase que define a Malta como un museo al aire libre. Sí, un museo con todas las de la ley, que desborda riqueza cultural, histórica, gastronómica y ecológica por los cuatro costados. Gracias a su ubicación en el corazón del Mediterráneo, estas islas han sido destino obligado de los marines. Son muchas las culturas que han dejado sus huellas en los 7.000 años de historia de Malta. Los primeros habitantes se instalaron en el 5000 antes de Cristo, provenientes de Sicilia. Después, llegó el turno de fenicios, cartagineses, romanos, árabes y normandos. Los Caballeros de la Orden de San Juan, los franceses y los británicos arribaron en los tiempos modernos. PATRIMONIO CULTURAL Las huellas de este rico pasado son visibles en toda Malta, que da cobijo a una sorprendente cantidad de lugares incluidos por la Unesco en la lista del Patrimonio Cultural de la Humanidad: el templo neolítico subterráneo del Hipogeo, utilizado como lugar para entierros y rituales; La Valeta, una obra maestra del arte barroco, con sus amplias fortificaciones; Mdina, la capital de Malta en la Edad Media; la ciudadela de Gozo; y los templos prehistóricos, considerados como las construcciones aisladas más antiguas del mundo que conservan una terrible dosis de misterio: nadie sabe todavía por qué y cómo fueron construidos, ni los ritos y el modo de vida de sus constructores. MITOS Y MISTERIOS Las hermanas de Malta -Gozo y Cominose caracterizan por su espectacular mezcla de paisajes marinos. Gozo, a sólo media hora de Malta en transbordador, está empapada de mitos y misterios. La legendaria cuna de la ninfa Calipso ofrece un sinfín de alternativas culturales y deportivas. Mención aparte merece la Laguna Azul de Comino, una pequeñita isla situada a caballo entre Gozo y Malta, que constituye un paraíso para los amantes del senderismo, la vela, el buceo, el submarinismo y el windsurf. Sus aguas turquesas, cristalinas y radiantes, son el destino ideal para relajarse a lo grande y disfrutar de una excursión inolvidable.