RECORRER EUROPA

con estilo implica conocer bien en qué lugar acabará el día. Después de recorrer las ciudades más in- teresantes del continente, nada mejor que sumergirse en un spa de inspiración asiá- tica para sentirse satisfecho en la búsque- da del placer de viajar. El grupo hotelero Mandarín Oriental cuida hasta el último de- talle para crear un ambiente apto para sa- tisfacer al público más selecto y trascen- der el habitual concepto de turismo de masas. Todo ello requiere cierto desem- bolso por parte del cliente, pero, ahora, no tanto. La compañía afronta el otoño lanzando interesantes ofertas de tempo- rada en 21 hoteles de todo el mundo. Ca- da uno de ellos con su estilo y con una idea bien formada del ambiente que bus- can sus huéspedes. Estos son tan solo tres ejemplos:

 Para los románticos, Mandarín Ho- tel Praga. Recientemente inaugurado, se encuentra ubicado en un antiguo monas- terio del siglo XIV y sobre los restos de una antigua iglesia gótica, que pueden ser ad- mirados a través de un suelo de cristal que conduce al spa. Dispone de 99 habitacio- nes, 22 de ellas suites. Muchas conser- van sus características originales, por lo que abundan los techos abovedados, las

la apertura Muy pronto en Barcelona

Barcelona todavía no cuenta con un hotel de la cadena Mandarín Oriental, pero no tardará dema- siado en disfrutar de su influjo asiático. La compañía hotelera inaugurará a finales del año 2007 un hotel en pleno paseo de Gràcia con todas la cualidades que acom- pañan a su nombre: restauración cuidada, spa y buen servicio. De esta forma, la capital catalana se une a la larga lista de ciudades que cuentan en su haber con uno de los establecimientos de la cadena hotelera, como Ginebra, Múnich, Miami, Nueva York, San Francis- co, Washington, Bangkok, Singa- pur, Manila o Tokio. Barcelona se añade así a la ruta de una ficticia, pero posible, vuelta al mundo sin perder ni un ápice del lujo orien- tal que propone Mandarín Orien- tal en sus establecimientos. vigas vistas y las entradas de piedra. Ai- re medieval dotado de las últimas tecno- logías y con los más sofisticados y exclu- sivos detalles, con almohadones y edredo- nes a la carta. Para completar la estancia y añadir un plus de lujo, el hotel ofrece la posibilidad de dejarse llevar por un ma- saje oriental, un peeling de flor de tilo o una cena en el restaurante Asia Fusion. Para celebrar su apertura, el estableci- miento ofrece una promoción especial que añade una tercera noche gratis al reser- var dos noches consecutivas.

Mandarín Oriental Hotel du Rhône, en Ginebra, para los sibaritas. Un cla- ro ejemplo de la tradición hotelera de Sui- za con un servicio impecable y un equipo de empleados que representan 23 na- cionalidades distintas y hablan 15 idiomas. La avanzada tecnología se pone al servi- cio tanto de los negocios como del turis- mo, y añade un dulce que no amargará, ni mucho menos, a nadie: un baño de au- téntico chocolate suizo en el spa. Como colofón, el restaurante Neptune, que tie- ne en su haber una estrella Michelin, ce- lebra su 25 aniversario con un interesan- te menú elaborado por su jefe de cocina, Franck Ferrigutti. No solo esto es motivo de alegría, también la oferta que propor- ciona la posibilidad de contratar, del 1 al 10 de diciembre, el paquete Escalade, con interesantes descuentos y regalos, desde 245 euros.

 DMandarín Oriental Hyde Park, en Londres, para urbanitas. Situado en Knightsbridge, cada mañana la Guardia Real pasa en formación a caballo delante de los ventanales de The Park, de inspi- ración asiática pero ubicado en el cora- zón de Gran Bretaña. Se trata del único hotel de la metrópoli contiguo a los jardi- nes reales del palacio de Buckingham, por lo que se ha convertido en el lugar prefe- rido por la alta sociedad londinense para celebrar sus eventos. Servicio muy cui- dado e incluso un responsable en cada planta, además de los servicios habitua- les de la cadena hotelera, como sus exó- ticos tratamientos de bienestar y un oasis de vapor que incluye hasta sala de relaja- ción con cromoterapia. Y cuando cae la noche, la última copa se toma en el Man- darín Bar, uno de los sitios más cool de Londres, desfiladero de tendencias y lu- gar ideal para degustar sus cócteles a ba- se de Moët Chandon. En este caso, la pro- moción alcanza interesantes ofertas para pasar bajo el influjo del lujo asiático fechas como Navidad o Fin de Año. D D

 

TEXTO MARÍA REDONDO / XAVI DATZIRA