Texto y fotos. Alvaro Laforet

Edición video Jaime García Armengol

Un halo de romanticismo envuelve el Mediterráneo en la época estival. El mar adquiere una paleta de tonos azulados y verdes intensos que enamoran a los pasajeros que navegan desde la Península hasta Menorca.

Gracias a su clima templado en la época invernal, esta isla se puede disfrutar todo el año. Un fin de semana puede dar para mucho que hablar para descubrir lugares inimaginables.

¿Qué visitar en tres días?

Camí de Cavalls. Para los amantes del senderismo, Menorca tiene más de 200 kilómetros de costa. Una de las rutas más populares y hermosas del Mediterráneo es  el Camí de Cavalls (GR-223). Este sendero perimetral de 184 kilómetros se extiende de norte a sur, bordeando las calas y acantilados de una gran belleza. Se puede hacer tanto a pie, en bicicleta como a caballo.  Un dato curioso es que en el sur de la isla, las playas son de arena blanca y el mar adquiere un intenso color turquesa, rodeado de pinares. Las calas más espectaculares son Santo Tomás, Cala en Porter, Cala Galdana y Son Bou.

En cambio en el norte, la costa es mucho más rocosa con una vegetación más baja. Esto se debe al fuerte viento de tramontana. Las calas más interesantes son Son Parc, Cala Pilar, Cala Tortuga o Cala en Brut.

Taula-de-Trepucó © Alvaro Laforet

Isla de Lazareto. En 1793, se construyó un lazareto donde los barcos que venían del Mediterráneo a España, tenían que hacer una parada de 40 días en esta isla, localizada en la entrada del puerto natural de Mahón. El motivo era que todos los pasajeros debían cumplir una cuarentena obligatoria. El hospital, por así llamarlo, estaba dividido en varios sectores o patentes. La patente de los “sospechosos” era la zona donde las personas podían tener una enfermedad infecciosa. En la patente “sucia”, los enfermos tenían posibilidades de sanarse y estaban bajo una estricta supervisión. Los más desgraciados y con un futuro más que incierto acababan en la patente “apestosa”, donde acababan sus días.

Se puede acceder a la isla del Lazareto en pequeñas embarcaciones desde el puerto de Mahón, aunque cada temporada puede variar el punto de salida, así como las fechas de apertura y cierre. Es recomendable llamar a la Oficina de Turismo de Menorca para informarse de las fechas de visita.

Albufera des Grau. No hay que ser un ornitólogo o fotógrafo experimentado para disfrutar de las 200 especies de aves que habitan en las diferentes zonas de la isla. La Albufera des Grau es un lugar imprescindible para disfrutar no solo de las aves sino de la naturaleza en estado puro. En la zona núcleo de la Reserva de la Biosfera se pueden avistar aves todo el año, aunque es en el invierno cuando son más abundantes ya que proceden del norte de Europa para su invernada. Para los fotógrafos paisajistas, la albufera tiene una de las puestas de sol más hermosas de Menorca.

S’Albufera des Grau © Alvaro Laforet

Cómo llegar.

Transmediterranea tiene rutas tanto desde Barcelona, Valencia e inter insulares. Para los pasajeros que viajan con mascotas, la naviera ha implementado, en algunos buques que van a la isla, un sistema de video vigilancia en los compartimentos para los canes. Además es posible viajar con el coche y la bicicleta para disfrutar de Menorca a tu aire.

Donde alojarse

Casa Telmo (1850)

  • Centro Mahón a un minuto del mercado
  • Sitio muy tranquilo
  • Está dividida en tres plantas 5 habitaciones (suites)
  • Desde 140€ a 325€
  • Cerca de la playa
  • Para aparcar es fácil

info@casatelmo.com

Más información https://www.trasmediterranea.es

Turismo de Menorca http://www.menorca.es