menorca_sant_joanA las dos en punto del 23 de junio suena el fabiol (tradicional flauta de caña) en Ciutadella.
Empiezan las fiestas de Sant Joan que tienen lugar el día mas largo del año para celebrar –según la más purista tradición del medievo– el fin de la oscuridad y escasez del invierno.
Hoy se viven con orgullo y emoción porque desde el siglo XIV los ciudadelanos atesoran –prácticamente sin alteraciones– una tradición milenaria en la que los jinetes (caixers y cavallers) son los auténticos protagonistas de la fiesta.
Van ataviados con indumentaria de etiqueta y representan la antigua sociedad de la villa: nobleza, clero, artesanos y payeses.
Tal como lo hacían las antiguas obrerías ocupan ese cargo durante un bienio.

Bien entrada la madrugada del día 25 frente a la casa del cura (sa capellana) suena un último y triste toque de fabiol seguido del protocolario ” Hasta el año que viene, si Dios quiere”.
Quedan entonces 364 días en el particular calendario de un pueblo que ha puesto esta fecha como referente cotidiano. Entre el primer y último toque, en dos días de auténtico vértigo, desfilan estampas sorprendentes acompañadas de aromas, sonidos y sensaciones que resultarán inolvidables para todo visitante.
No hay que perderse el sonido del trote de los caballos sobre cualquiera de las calles empedradas del casco antiguo que no hayan sido cubiertas con arena.

Tampoco se puede dejar de escuchar la pausada voz de la abadesa del convento de Santa Clara respondiendo a la petición del caixer senyor, quien solicita una oración que proteja a los caballeros durante las arriesgadas justas y torneos –también de origen medieval– que tendrán lugar un poco más tarde, tras el caragol denominado de los casados, en pleno centro de la ciudad antigua.

Datos para viajar a Menorca:

  • Capital: Maó
  • Superficie: 701,80 km2
  • Densidad: 133,12 hab./ km2
  • Población: 92.434 habitantes
  • Municipios: 8

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