Vista de Nayarit
Al abrigo de la Sierra Madre Occidental se extiende la región de Nayarit, que significa hijo de Dios que está en el cielo y en el sol, según la lengua de los náayaris –conocidos hoy como coras–, una de las tribus indígenas que siguen habitando el lugar, escondidos entre las montañas, apartados de toda civilización y manteniendo intactas muchas de sus costumbres y ritos ancestrales.

Mientras, al borde del mar los pueblos de pescadores se van adaptando para recibir a los viajeros que llegan hasta aquí atraídos las hermosas playas doradas de la Riviera Nayarit, cuyo oleaje es perfecto para la práctica del surf, y cuyos fondos marinos ofrecen el tesoro que nos descubrió el enamorado de estas tierras Jacques Costeau.

Playas de la Riviera Nayarit

Aquí se puede apreciar una vista de las hermosas playas paradisiacas de la Riviera Nayarit

Comienza en la bahía de Banderas con Nuevo Vallarta, un complejo turístico de grandes hoteles que responden al gusto del turista que busca todo en un mismo espacio: playa, golf, pesca, relax, spas y buena gastronomía.

A pocos kilómetros se encuentra un pequeño pueblo, Bucerías, al que se puede llegar caminando por la playa, aunque se recomienda evitar las horas del mediodía. Su calle principal transcurre paralela al mar, con galerías de arte donde se exponen y venden las obras de artistas locales.Bucerías

Al final de la calle, atravesando el callejón del beso, se llega a la plaza de la iglesia, corazón de la ciudad, rodeada por puestos callejeros donde se vende de todo.

Reducto de Élite

Punta Mita
En Punta Mita, justo en el extremo de la bahía, una iniciativa privada haconvertido el cabo, antiguo pueblo de pescadores, en un reducto de élite donde solo está permitida la construcción de villas para millonarios, resorts de lujo y hoteles boutique como el Hotel d’es Artist que cuenta solo con 12 habitaciones mirando al mar y una excelente cocina fusión. A partir de Punta Mita comienza la Riviera Nayarit más auténtica para el viajero que busca descubrir nuevos lugares lejos del turismo de masas. Sayulita, un pueblo con ambiente joven de surferos, aventureros y  mochileros, vive un ajetreo constante entre las calles repletas de tiendas, bares y restaurantes pintados de colores estridentes que hacen que la ciudad parezca un arcoíris.

Destacan las galerías de arte donde se vende la artesanía de los indios, cuyos beneficios están destinados a mejorar las condiciones de vida de estas comunidades, aunque muchos prefieren la venta directa en los puestos callejeros, ataviados con sus trajes típicos y ocultándose de las ávidas cámaras de los turistas, todavía temerosos de que su alma pueda ser robada o en espera de una generosa propina.

A pocos kilómetros, San Francisco, o San Pancho, como es conocido cariñosamente, es encantador y tranquilo. Uno de esos lugares donde
uno desearía retirarse de por vida.

San Pancho

Su breve historia parte de 1915, cuando solo existían haciendas y cinco casas de los trabajadores del aceite de coco. Con los años muchas familias se fueron estableciendo allí hasta que en 1966, con la construcción de la primera carretera que los uniría con Sayulita, se le concedió el estatus de pueblo y el nombre oficial de San Francisco.

Respetado todavía por grúas y hormigón, por sus calles y plazas se reparten casas pintadas de colores por las que asoma una exuberante vegetación desde sus frescos patios interiores.  El pueblo se extiende a lo largo de una playa dorada donde las hamacas a la sombra de los cocoteros incitan a descansar degustando un margarita con tortas de camarones.

Datos de México

  • Capital: México DF.
  • Superficie: 1.972.550 km2.
  • Población: 107.550.697 hab.
  • Moneda: Peso mexicano.
  • Idioma: Español e indígena.

Para más información: www.rivieranayarit.com, www.visitmexico.com