UN CRUCERO MARÍTIMO es siempre una experiencia inolvidable. Es también una realidad que, cada día, está al alcance de la mano de un mayor número de personas y familias. La comodidad de las naves, unos precios atractivos y la posibilidad de alternar los días de descanso durante la navegación, con la visita a los lugares donde la nave atraca, hacen de esta opción turística un éxito garantizado. Éste es el caso de un crucero a bordo del Lírica, una nave con poesía propia, una embarcación donde cada una de sus cubiertas está impregnada de un encanto singular. Con sus 60.000 toneladas, sus 251 metros de eslora y sus 28 metros de manga, el Lírica, de la compañía italiana MSC Cruceros, cuenta con 14 cubiertas y un sinfín de instalaciones que permiten al viajero disfrutar de un ambiente en el que prevalece el divertimiento, la comodidad y la sensación de seguridad. COMODIDAD Y BUEN GUSTO El Lírica ha sido dotado con unos camarotes, una decoración y unos servicios que saben compaginar la máxima comodidad con el buen gusto italiano, la exquisitez de un buen servicio y la excelencia de la cocina que se sirve en sus agradables y espaciosos restaurantes. Pero si los salones son simplemente únicos, los camarotes, sólo son comparables a las habitaciones de un hotel de cinco estrellas. En ellos, a la comodidad y amplitud de las camas se añade una elegante decoración, unos excelentes baños, la televisión vía satélite y un siempre bien dotado minibar. Entre sus instalaciones, destacan la zona húmeda, con sauna y baños turcos, un completo gimnasio con vistas al mar, sala de internet, un espléndido teatro, discoteca, un casino y, por supuesto, una espléndida piscina al aire libre. Y todo adobado por el trato de una tripulación que respira el aire simpático y afable que las compañías italianas saben imprimir a sus cruceros. Durante el verano, el Lírica ha realizado travesías de siete días por el Mediterráneo con salida en el puerto de Barcelona. A partir de enero, el buque atravesará el Atlántico para iniciar su temporada de cruceros por el Caribe; una temporada que se prolongará hasta que el verano vuelva a traerle a nuestras aguas. Ahora cabe la posibilidad de realizar un crucero que hace posible el sueño de empezar el nuevo año en el Caribe, arropado por la comodidad del MSC Lírica. Éste es, sin duda, el mejor regalo navideño que cabe imaginar